Tres cachorros de carpinchos son los nuevos integrantes del Zoológico de Asunción. El equipo veterinario comenta acerca del cuidado y alimentación que brindan a esta nueva camada que nació el 11 de octubre.
El Jardín Botánico y Zoológico de Asunción (JBZA) atraviesa días de entusiasmo con el nacimiento de tres nuevas crías de carpincho, una especie emblemática de los humedales sudamericanos. Los nacimientos ocurrieron el 11 de octubre y forman parte de un proceso de reproducción natural exitoso que consolida los esfuerzos de conservación realizados en el establecimiento.
La médica veterinaria Estela Luciana Espínola Olmedo, encargada del área de fauna del zoológico, confirmó a nuestro medio que se trata de la tercera camada de una misma pareja.
“Estamos muy contentos porque ya tuvimos dos camadas el año pasado y esta es la primera de este año. Las tres crías están en perfecto estado de salud y se desarrollan con normalidad junto a sus padres”, explicó.
Actualmente, el zoológico cuenta con siete ejemplares de carpinchos, dos adultos y cinco crías nacidas en distintos periodos. “Es una familia estable y sociable. El papá participa activamente en el cuidado y todos comparten el espacio sin inconvenientes”, precisó la profesional.
Los carpinchos comparten su hábitat con un tapir adulto y varios gansos, en un recinto naturalizado con pileta y zonas de sombra. “Se alimentan de pasto, alfalfa, verdeos y vegetales como zapallo o zanahoria. Reciben frutas frescas y un control diario de salud”, señaló Espínola.
La profesional recordó que los carpinchos, aunque parecen dóciles, no deben ser tratados como mascotas. “Son animales silvestres. Si se sienten amenazados, pueden morder. Por eso insistimos en que el público no los alimente ni se acerque más de lo permitido”, advirtió.
El zoológico recibe a diario frutas y verduras provenientes del Mercado de Abasto, lo que garantiza una alimentación equilibrada y de buena calidad para todas las especies. “Tenemos provisión estable de alimentos e insumos, además de atención veterinaria y medicación permanente”, indicó.
El zoológico es un espacio de rescate y conservación
El JBZA no solo cumple funciones recreativas y educativas, sino que también actúa como centro de rescate y rehabilitación de fauna silvestre.
“Recibimos con frecuencia animales rescatados, como monitos, aves heridas o reptiles que aparecen en zonas urbanas. Los que pueden ser recuperados se liberan nuevamente en su hábitat natural, y los que no pueden valerse por sí mismos permanecen aquí bajo cuidado”, explicó Espínola.
Los carpinchos, conocidos científicamente como Hydrochoerus hydrochaeris, son los roedores más grandes del mundo. En Paraguay habitan en zonas ribereñas y se adaptan fácilmente a ambientes húmedos. En cautiverio, suelen reproducirse con éxito cuando cuentan con un entorno tranquilo y cuidados adecuados.
Impulsan además campañas de educación ambiental que promueven el respeto a la fauna nativa. “Cada nacimiento nos permite enseñar. Los niños se acercan con curiosidad y eso nos da la oportunidad de hablar sobre el valor de conservar nuestras especies”, comentó la veterinaria.


