La Asociación de Mujeres de Apoyo contra el Cáncer de Mama (Amacma) lanzó una campaña que fusiona arte, ciencia y sensibilización para promover la detección temprana de este tipo de patología. La propuesta, presentada en el Museo Nacional de Bellas Artes, transformó una obra pictórica en una poderosa metáfora sobre lo que puede ocultarse debajo de una hermosa superficie.
Con el propósito de visibilizar la importancia de realizarse chequeos preventivos contra el cáncer de mama, incluso cuando no existen síntomas aparentes, Amacma presentó la campaña “La Exposición Escondida”, una propuesta que combinó arte, ciencia y conciencia social.
La obra y su metáfora del diagnóstico temprano
La iniciativa nació de la preocupación por el aumento de casos de cáncer de mama en mujeres jóvenes y la necesidad de reducir la edad promedio para la realización de estudios de detección. Frente a esta realidad, Amacma eligió al arte como vehículo para transmitir un mensaje poderoso: lo importante no siempre se ve a simple vista.
Inspirada en las técnicas utilizadas por especialistas para analizar obras de arte con rayos X —método que permite revelar trazos ocultos bajo la pintura—, la propuesta se materializó en una pieza artística que refleja esa dualidad entre lo visible y lo invisible. En colaboración con la artista paraguaya Laura Herreros, se creó una obra al óleo sobre lienzo con trazos deliberadamente escondidos que simulaban los signos de un cáncer en estado avanzado.
Impacto emocional y las cifras que movilizan
Luego, al revelarse las marcas ocultas bajo la superficie, el público descubrió una metáfora visual del diagnóstico temprano y de la importancia de mirar más allá de lo aparente. La presentación oficial de “La Exposición Escondida” tuvo lugar el sábado 18 de octubre en el Museo Nacional de Bellas Artes, en el marco del Octubre Rosa. El evento reunió a autoridades de Amacma, artistas, referentes de salud y público en general, quienes participaron de una experiencia artística y reflexiva única.
“La yuxtaposición de la belleza superficial de la pintura con la crudeza de la radiografía genera un fuerte impacto emocional. Es un choque entre lo que se ve y lo que está oculto y puede ser mortal”, explicó Bettina Cuevas, vocera de Amacma. “La radiografía funciona como una poderosa metáfora de la necesidad de ir más allá de la superficie para detectar el cáncer”, añadió.
Sentimiento de vulnerabilidad
Según la entrevistada, la obra evocó un sentimiento de vulnerabilidad, recordando la fragilidad del cuerpo humano, pero también empoderó a los espectadores. “Aunque confronta algo difícil de ver, el objetivo final es inspirar a tomar medidas preventivas y realizar controles periódicos. Esa es la verdadera finalidad del arte en la campaña”, subrayó Cuevas.
Según datos del Instituto Nacional del Cáncer (Incan), en lo que va del 2025 se confirmaron más de 300 nuevos casos de cáncer de mama en el país, mientras que en 2024 fueron 595 casos. Más del 62 % corresponde a mujeres entre 40 y 60 años. “Estos números nos recuerdan que no somos una mera estadística: somos mamás, hijas, hermanas, abuelas, mujeres valiosas transitando este proceso”, enfatizó la vocera.
Por su parte, la artista Laura Herreros destacó el proceso creativo detrás de la obra: “Trabajé con una técnica mixta, sumando capas de color y textura para lograr profundidad y movimiento. Cada trazo fue pensado para transmitir emoción y contar una historia detrás del cuadro”, describió. “El propósito de la obra sigue vivo: invitar a mirar más allá de lo que se ve”, concluyó Cuevas.



