El operativo, que se extenderá hasta septiembre de 2026, abarcará a 3.060 hogares de Asunción y Central. El Instituto Nacional de Estadística (INE) asegura confidencialidad y transparencia en todo el proceso de recolección.
El director del INE, Iván Ojeda, explicó que esta encuesta forma parte de una práctica internacional recomendada cada década y que busca reflejar los cambios en el consumo de la población, incorporar nuevos bienes y servicios y garantizar que los indicadores económicos representen fielmente la realidad del país.
“La encuesta permitirá identificar los hábitos de consumo, los niveles de ingreso y los productos o servicios más relevantes para las familias paraguayas. Con esos datos se actualizará la canasta del Índice del Precio del Consumidor (IPC), lo que redundará en estadísticas más precisas y útiles para la toma de decisiones”, señaló el titular del INE.
Un operativo de un año en Asunción y Central
El operativo comenzó el 6 de octubre de 2025 y se extenderá durante doce meses, hasta septiembre de 2026. La recolección de datos alcanzará a viviendas ubicadas en Asunción y en los distritos urbanos del departamento Central, entre ellos San Lorenzo, Fernando de la Mora, Lambaré, Luque, Capiatá, Limpio, Ñemby, Mariano Roque Alonso, Villa Elisa, Itauguá y Areguá.
Ojeda indicó que un equipo técnico visitará a cada familia seleccionada durante siete días consecutivos, periodo en el que registrará los gastos diarios, ingresos y características socioeconómicas del hogar. A cada participante se le entrega un cuadernillo para anotar consumos cotidianos, con acompañamiento permanente de los encuestadores.
“Buscamos medir el comportamiento del gasto a lo largo del tiempo, porque no es lo mismo lo que una familia consume en diciembre que en marzo. Por eso la encuesta se realiza durante un año completo, para capturar esa temporalidad”, explicó el director del INE.
Identificación de funcionarios y protección de datos
El operativo cuenta con equipos de trabajo integrados por un supervisor, tres encuestadores, un digitador y un técnico de apoyo, todos debidamente capacitados e identificados.
Los funcionarios portan chalecos con el logotipo institucional, credenciales con fotografía y un código QR que permite verificar su identidad en la web del INE. Además, se movilizan en vehículos señalizados para garantizar seguridad y transparencia.
Ojeda destacó que la información proporcionada por las familias goza de protección total bajo el secreto estadístico, establecido en la Ley 6.670/2020, que prohíbe la divulgación de datos personales y sanciona cualquier incumplimiento.
“La confidencialidad está absolutamente garantizada. Capacitamos a nuestros equipos en el manejo responsable de la información y el gabinete técnico del INE fiscaliza todo el proceso”, enfatizó.
Uso de los datos de la encuesta de consumo para políticas públicas
El trabajo de campo está coordinado con las comisarías locales, que son notificadas antes de cada visita, de modo que los ciudadanos puedan verificar la presencia de los encuestadores en su barrio. El contacto con los hogares se realiza directamente, coordinando los horarios más convenientes para los participantes.
En cuanto al alcance, Ojeda precisó que esta edición de la encuesta se concentrará en Asunción y Central, conforme al mandato establecido por el convenio con el Banco Central del Paraguay (BCP). Los resultados finales serán procesados por la banca matriz una vez concluida la recolección de datos, en septiembre de 2026.
Finalmente, el titular del INE sostuvo que la información obtenida será fundamental no solo para el cálculo del IPC, sino también para la fijación del salario mínimo, el diseño de políticas sociales y la medición de la pobreza.
“Detrás de cada cifra hay una historia cotidiana. Entender cómo viven y consumen las familias paraguayas es esencial para construir políticas públicas más efectivas”, afirmó Ojeda.


