El eje de estas acciones es el Plan Sumar, diseñado para ampliar la cobertura de servicios en salud mental y adicciones. Según la ministra de Salud, María Teresa Barán, el programa permitió habilitar servicios especializados y para 2026 se prevé la apertura de nuevos centros en articulación con el Ministerio de Justicia y otras instituciones estatales.
Trabajo con la comunidad y enfoque familiar
“El gran desafío es trabajar con la comunidad y la familia, porque detrás de cada persona con consumo hay un entorno que necesita acompañamiento. Ese es el espíritu del Plan Sumar”, subrayó Barán durante la reciente mesa de diálogo.
La directora nacional de Salud Mental, Mirtha Rodríguez, explicó que el modelo busca descentralizar la atención y fortalecer la red de hospitales, con equipos multidisciplinarios capacitados en el abordaje de adicciones desde una perspectiva clínica y social.
Reconocimiento internacional
Los avances de Paraguay fueron destacados en la mesa de diálogo organizada por el MNP y las Naciones Unidas. La comisionada del MNP, Claudia Sanabria, afirmó que el Plan Sumar representa una oportunidad para transformar la manera en que se abordan las adicciones, priorizando los derechos humanos y la atención integral.
María Mercedes Dueñas, de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), valoró el énfasis en la prevención temprana. “La prevención tiene un fin superior: proteger a niñas, niños y adolescentes para que tengan un desarrollo saludable y seguro”, dijo.
El encuentro reunió a autoridades de los ministerios de Educación, Juventud y la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), al comandante de la Policía Nacional y a representantes de la Presidencia de la República. La meta es consolidar un sistema sostenible que articule al sector salud con justicia, educación, juventud y seguridad, siguiendo estándares internacionales.
Articulación integral del sistema
La ministra asesora de la Presidencia destacó que la estrategia busca superar la lógica fragmentada de intervenciones aisladas, dando lugar a un plan nacional que considere a la persona, su familia y la comunidad en su conjunto.
Hospitales como primer acceso
En paralelo, hospitales públicos del país refuerzan la atención integral de adicciones con equipos especializados. Según el Ministerio de Salud, los servicios incorporan psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales y enfermeros formados en el abordaje del consumo problemático, garantizando un acceso rápido y humano a la atención.
El modelo prioriza la detección temprana y la derivación adecuada, de modo que los hospitales se conviertan en la puerta de entrada para quienes buscan ayuda. Además, incluye espacios de orientación familiar, programas comunitarios y campañas de sensibilización en escuelas y barrios.



