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Obras claves para la región hidrovía y corredor bioceánico

Especialistas resaltan que corredores y vías fluviales son esenciales para el Cono Sur.

| Por La Tribuna-

Los especialistas sostienen la necesidad de que se cumpla lo establecido en el Anexo B del Tratado de Yacyretá, suscrito entre Paraguay y Argentina en 1973, en el cual se determina la construcción de un embalse compensador a la represa de Yacyretá, a la altura de Itá Ibaté (Corrientes). Estudios posteriores recomendaron trasladar la obra, lo que posibilitaría la construcción de una nueva central hidroeléctrica, la represa Itá Corá–Itatí, ubicada en el kilómetro 1.284 de la Hidrovía Paraná, 42 kilómetros aguas arriba de la confluencia con el río Paraguay y 176 km aguas abajo de Yacyretá.

Este embalse compensador elevaría el nivel del agua a 61 metros sobre el nivel del mar, habilitando el uso de 32 turbinas Kaplan horizontales tipo Bulbo, de 7,5 metros de diámetro, con una potencia instalada de 1.660 MW y una potencia firme de 1.425 MW, generando anualmente 11.290 GWh. Los expertos sostienen que, además de generar más de la mitad de la energía de Yacyretá, el embalse estabilizará las fluctuaciones diarias del río y reducirá la cavitación.

Pilares de la integración

El ingeniero Sesma subrayó que una verdadera integración regional debe apoyarse en tres pilares fundamentales: carretero, ferroviario y fluvial. “Los corredores bioceánicos en el Trópico de Capricornio deben ser bimodales, carreteros y ferroviarios, y las hidrovías Paraná-Tieté y Paraguay–Paraná deben ser plenamente navegables en toda su extensión”, afirmó.

Los expertos recordaron que existen dos propuestas de corredores bioceánicos en el trópico de Capricornio: la del ingeniero Sesma, que parte desde Porto Alegre (Brasil) y puede ingresar a la Argentina por Corrientes o Misiones, y la propuesta de Paraguay, que conecta el puerto de Santos en Brasil con puertos del Pacífico como Arica y Antofagasta, con posibilidad de extenderse hacia los puertos del Perú.

Sesma advirtió que los corredores resultan insuficientes si son exclusivamente carreteros, planteando la incorporación del ferrocarril en paralelo, aprovechando la infraestructura ya existente y ampliándolas hacia el norte de Argentina, Chile y Perú, con salida a puertos de ultramar. En ese sentido, destacó que en Perú el Senado ya otorgó el visto bueno para la construcción de un centro de distribución portuario (HUB) en el futuro puerto de Corio, que de concretarse sería el más grande del continente, con una profundidad natural de 30 metros, superando al puerto de Long Beach en Los Ángeles, que alcanza los 18 metros.

El papel del embalse compensador

Los especialistas remarcaron que el río Paraná debe ser plenamente navegable desde su nacimiento en la confluencia de los ríos Paranaíba y Grande en Brasil hasta su unión con el Paraguay. Para ello, la construcción del Embalse Compensador Itatí–Itá Corá resulta esencial.

También recordaron que la activación plena de la Hidrovía Paraná-Tieté en el Mercosur requiere cumplir con los compromisos internacionales de navegabilidad del Paraná, especialmente la construcción de las esclusas en Itaipú. Esta obra abriría nuevas posibilidades para el comercio fluvial y el transporte multimodal, consolidando a Brasil, Paraguay y Argentina como ejes logísticos regionales en la conexión Atlántico–Pacífico.

Sesma agregó que, para garantizar navegabilidad permanente en la Hidrovía Paraguay-Paraná, se debe replicar el modelo del río Tieté en Brasil, donde mediante seis embalses con esclusas se hicieron navegables 464 kilómetros, permitiendo el tránsito continuo de barcazas y remolcadores. En este marco, el Embalse Itatí–Itá Corá, contemplado en el Tratado de Yacyretá, se presenta como una solución estratégica para el desarrollo energético y fluvial.

Nuevos proyectos hidroeléctricos

El ingeniero mencionó además la necesidad de un embalse compensador que permita enfrentar el problema de cavitación en Itaipú, lo que abriría la posibilidad de construir una nueva central hidroeléctrica, el proyecto Itacuá, en cercanías de la gruta homónima en Encarnación.

Detalló que el proyecto contempla una presa lateral de 1.270 metros, una esclusa de 56 metros con cuenco de 238 x 27 metros, centrales gemelas con 16 turbinas de 143,7 MW cada una, un vertedero de 28 vanos y una presa argentina de 4.350 metros. En total, la infraestructura alcanzaría los 8,5 kilómetros de longitud a cota de coronamiento de 110 metros. De concretarse, la represa podría incluir un nuevo puente dual (carretero-ferroviario) entre Posadas y Encarnación.

Asimismo, Sesma planteó la incorporación de una esclusa de navegación en Aña Cuá, que permitiría vincular directamente con Ayolas. Destacó que con el Embalse Itatí–Itá Corá se eliminarían los pasos críticos del Paraná, restando solo dragar 42 kilómetros hasta la confluencia con el Paraguay.

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