Para la organización, la medida no constituye un ajuste administrativo sino un retroceso en la atención a las comunidades. Rivarola señaló que aunque se anunciaron sedes regionales, no existen garantías de que funcionen ni de que se respeten los mecanismos de participación previstos por la normativa.
Además, advirtió que un eventual cambio de los títulos comunitarios a títulos individuales podría generar presión del mercado sobre las tierras indígenas. “Si cada familia recibe un título individual, a los pocos años podrían vender sus parcelas, quedando sin tierra y con deudas”, indicó.
Actualmente, la legislación establece un mínimo de 20 hectáreas por familia en la región Oriental y 100 hectáreas en el Chaco, aunque el acceso real a estas superficies es limitado. Según Rivarola, el presupuesto del Indi destinado a la compra de tierras solo permitiría adquirir 106 hectáreas, en tres años.
La Anivid plantea cuatro demandas inmediatas, entre ellas la reposición de la sede central en Asunción, el presupuesto suficiente para adquisición de tierras, el fin de desalojos forzosos contra comunidades y la instalación de una mesa de negociación con participación integral. Rivarola subrayó que, sin estas medidas, no se prevén avances reales, ya que más de 140.000 indígenas en Paraguay enfrentan la pobreza extrema, y la expectativa de vida en sus comunidades se sitúa alrededor de los 40 años, según datos de la organización.
Movilización nacional y puntos de concentración
Ante la falta de respuesta oficial, los pueblos indígenas confirmaron una movilización a partir de la fecha, desde las 10 de la mañana. La protesta incluye cierres de rutas en departamentos como Caaguazú, Canindeyú, Concepción, Amambay, Alto Paraná y el Chaco.
En Asunción, los manifestantes se concentrarán en la Plaza Italia y marcharán sobre las calles Rodríguez de Francia, Colón y Carlos A. López, hasta llegar al Palacio de Justicia, coincidiendo con la sesión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Según Rivarola, el objetivo es visibilizar ante organismos internacionales la situación de abandono por parte del Estado y la presión sobre los territorios ancestrales por parte del agronegocio.
El dirigente recordó que muchas comunidades ya sufrieron desalojos en el pasado y siguen bajo amenaza. La migración hacia las ciudades, explicó, responde a la pérdida de tierras y a la falta de políticas de apoyo, y no solo a la búsqueda de empleo.
Rivarola concluyó diciendo que la movilización no tendrá un plazo definido hasta que se reciba comunicación del Gobierno respecto a la reposición del Indi y las demandas planteadas por las comunidades, por los derechos territoriales y participación.











