El especialista detalló que la etiqueta se utiliza para describir tanto a los usuarios que buscan deliberadamente amantes muy parecidos a ellos, como a aquellas parejas que, con el paso del tiempo, mimetizan sus características físicas hasta parecer hermanos.
A la hora de analizar las causas psicológicas, el experto señaló que el fenómeno está estrechamente relacionado con el narcisismo. Quienes sobrevaloran su propia apariencia suelen sentirse atraídos por alguien con rasgos similares debido a la validación visual constante.
Sin embargo, González aclaró que la similitud no siempre implica un rasgo narcisista, ya que también responde a la búsqueda biológica de familiaridad. Elegir a alguien parecido genera una sensación de seguridad al tratarse de características previamente conocidas.
No es un concepto científico advierte profesional
Asimismo, el entrevistado mencionó que algunas personas persiguen inconscientemente rasgos que les recuerdan a integrantes de su entorno primario, como la madre o el padre. Pese a la viralidad del tema, el sexólogo advirtió que no se trata de un concepto científico establecido ni forma parte de los manuales clínicos, sino de una jerga nacida en la cultura de internet.
González afirmó que las redes sociales juegan un papel determinante en la popularización de este comportamiento. El profesional indicó que la sobreexposición de selfies fomenta una cultura donde la autoimagen domina la psique. A modo de cierre, el analista concluyó que esta forma de relacionarse es el resultado de un cruce complejo entre el narcisismo moderno, la autopercepción y la necesidad de permanecer en una zona de confort emocional.
¿SABÍAS QUE?
El “doppelbanger” no es un diagnóstico clínico. Nació como un término coloquial en internet, impulsado por la cultura de la selfie, que refuerza un escenario donde la propia imagen se convierte en el principal parámetro de deseo.


