Este aroma tiene un nombre: petricor, y aparece cuando las gotas de lluvia entran en contacto con el suelo y liberan sustancias que estaban acumuladas en la superficie.
El término petricor fue utilizado por primera vez en 1964 por los investigadores australianos Isabel Joy Bear y Richard Grenfell Thomas, quienes estudiaron el origen de este olor. Uno de sus principales responsables es la geosmina, una sustancia producida por pequeños organismos que viven en la tierra y que tiene un olor característico.
Cuando las gotas golpean, el suelo seco puede liberar pequeñas partículas que llevan estas sustancias al aire. El aroma se extiende por el ambiente y llega hasta nuestra nariz. Por eso, muchas veces el olor a tierra mojada se siente con mayor intensidad durante los primeros minutos de lluvia.
Durante las tormentas, los rayos también pueden producir ozono, un gas que tiene un olor diferente al de la tierra mojada. De esta manera, el aroma que sentimos cuando llueve se debe a distintos procesos naturales que ocurren cuando el agua entra en contacto con el suelo y con los elementos presentes en el aire.


