Al iniciar una relación o atravesar un momento de duda amorosa, el entorno íntimo suele convertirse en la primera red de contención. La psicóloga Patricia Cardozo explicó que recurrir a los amigos para contar intimidades responde a una necesidad humana de sentir aceptación y seguridad frente a las decisiones sentimentales.
La profesional señaló que buscar aprobación externa sirve muchas veces como un mecanismo para compartir la carga emocional, generando la sensación de que, si la relación fracasa, la responsabilidad no recaerá sobre una sola persona. Sin embargo, advirtió que escuchar constantemente lo que los demás piensan puede llevar a relegar los propios sentimientos a un segundo plano.
Identificar cuándo un consejo cruza la línea y se convierte en una influencia desmedida requiere de inteligencia emocional. Por ello, Cardozo propuso partir de preguntas introspectivas simples, como cuestionarse qué es lo que uno realmente quiere y qué le hace feliz. A partir de allí, indicó que es posible filtrar las opiniones que ayudan a comprender el escenario de aquellas que solo condicionan.
La psicóloga también destacó el rol crucial de las amistades cuando existen señales de que una relación es tóxica. En lugar de intentar convencer a alguien que está muy involucrado emocionalmente, sugirió acompañar el proceso mediante preguntas que inviten a la reflexión, como cuestionar si realmente hay felicidad en el vínculo o si se están justificando actitudes dañinas.
Cardozo consideró fundamental que el círculo íntimo sepa cuándo hablar y cuándo no guardar silencio frente al daño evidente, pero recordando siempre respetar los tiempos de cada persona, ya que el protagonista es quien debe tomar el rumbo definitivo.


