Del sérum al protector solar: ¿cuánto skincare necesita realmente tu piel?

Las rutinas de skincare de varios pasos se volvieron populares en las redes sociales, pero sumar productos no significa necesariamente cuidar mejor la piel. La dermatóloga Melissa Elli explicó qué es realmente necesario y qué puede ser prescindible.

| Por La Tribuna
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Más productos no siempre significa una piel mejor cuidada. Foto de la película “El precio de la belleza”.

La dermatóloga Melissa Elli explicó que, en muchos casos, una rutina sencilla y adaptada a las necesidades de cada persona puede ser suficiente para lograr un buen cuidado. Muchos productos llegan a las rutinas por las tendencias de las redes sociales y no porque exista una necesidad concreta. Tónicos, esencias, mascarillas de uso frecuente, exfoliantes diarios y varios sérums pueden ser prescindibles para la mayoría de las personas.

La profesional destacó que una rutina básica puede sostenerse sobre tres pilares: limpieza suave, hidratación y protección solar. El primero permite eliminar impurezas sin alterar la barrera cutánea, la hidratación ayuda a mantener la función protectora de la piel y evitar la pérdida excesiva de agua, mientras que el protector solar es fundamental para prevenir el fotoenvejecimiento, las manchas y reducir el riesgo de cáncer de piel.

A partir de esta base pueden incorporarse activos específicos, como retinoides, antioxidantes o despigmentantes. Sin embargo, Elli señaló que estos productos deben elegirse de acuerdo con la edad, el tipo de piel y las necesidades particulares de cada persona.

La dermatóloga explicó que una rutina de cuidado de la piel no necesita tener muchos productos, sino que cada uno cumpla una función concreta, ya que sumar cosméticos sin una necesidad específica no significa obtener mejores resultados y puede terminar perjudicando la piel.

La combinación de varios ingredientes activos puede alterar su barrera natural y generar irritación, enrojecimiento, descamación, ardor, resequedad y mayor sensibilidad, además de provocar dermatitis de contacto o empeorar problemas como el acné, la rosácea y la dermatitis seborreica.

Hay señales que pueden indicar que la rutina está sobrecargando la piel. Según la especialista, entre ellas se encuentran el ardor al aplicar productos que antes eran bien tolerados, la sensación de tirantez, el enrojecimiento persistente, la descamación, la picazón y una sensibilidad exagerada.

Esto ocurre con frecuencia cuando se combinan exfoliantes químicos, retinoides, ácidos y otros ingredientes potencialmente irritantes sin una indicación adecuada. Además, buscar resultados rápidos puede llevar a incorporar constantemente nuevos productos, aunque los resultados del skincare no sean inmediatos.

Cuando aparecen estas señales, la recomendación de la especialista es suspender temporalmente los activos que puedan estar causando irritación y volver a una rutina básica de limpieza suave, hidratación y protección solar.

Si las molestias persisten, la dermatóloga resaltó que es fundamental consultar con un profesional para descartar una dermatitis de contacto u otra enfermedad de la piel. Para Melissa Elli, aprender a escuchar las necesidades de la piel es más importante que seguir una rutina extensa solo porque está de moda.

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