Así lo plantea una investigación realizada por psicólogos de la Universidad de Durham, en Reino Unido, que analizó cómo el tono de voz puede modificar la percepción de características como la fuerza, la capacidad para pelear, el dominio y el atractivo.
Para realizar el estudio, los investigadores filmaron a 17 hombres británicos de entre 19 y 32 años, con diferentes alturas, pesos y tipos de cuerpo. Los participantes fueron grabados de cuerpo entero mientras contaban del uno al cinco. Luego, los científicos modificaron digitalmente sus voces para crear diferentes versiones, desde tonos más graves hasta otros más agudos, y presentaron estos videos a cientos de voluntarios para conocer sus impresiones.
Las voces más graves hicieron que los hombres fueran percibidos como más fuertes, dominantes y con mayor capacidad de combate, pero no afectaron su atractivo. La apariencia física tuvo un peso mayor, el cuerpo permite juzgar la fuerza y el tamaño sin sonido, y la voz grave solo reforzó esa percepción sin alterar la valoración del atractivo.
Los investigadores señalaron que estos resultados pueden aportar información sobre por qué las voces masculinas se vuelven más graves durante la pubertad. Una de las posibilidades estudiadas por la ciencia es que este rasgo haya tenido relación con la competencia entre hombres y con la forma en que se perciben características vinculadas al dominio y la capacidad de enfrentamiento, más que con la búsqueda de pareja.


