La psicóloga Yhelda Riveros explicó que la risa nerviosa puede aparecer cuando una persona atraviesa una situación que le genera tensión, incomodidad, ansiedad o vergüenza. En estos casos, la reacción puede funcionar como una forma en la que el cuerpo intenta descargar o aliviar parte de la tensión que se está experimentando.
Esta respuesta suele aparecer de manera automática, por lo que muchas personas sienten que la risa simplemente “se les escapa”. Según la profesional, puede estar relacionada con diferentes emociones, entre ellas los nervios, la ansiedad, la vergüenza, la incomodidad, el miedo, la inseguridad o la sorpresa y también puede presentarse cuando una persona se encuentra frente a una situación emocionalmente intensa.
Por esta razón, la risa por sí sola no permite determinar qué está sintiendo una persona. El cuerpo puede reaccionar frente a una situación de tensión antes de que la persona pueda expresar conscientemente lo que le sucede. En algunos casos, esta respuesta puede ser una manera de exteriorizar la incomodidad o los nervios que está experimentando en ese momento.
Riveros señaló que, aunque la reacción puede aparecer de forma automática, es posible aprender a reconocerla y regular lo que ocurre después. El objetivo no consiste necesariamente en obligarse a dejar de reír, sino en recuperar cierto control sobre la respuesta y encontrar una manera más adecuada de actuar frente a la situación.
Una de las opciones es hacer una pausa y prestar atención a lo que está ocurriendo con nuestro cuerpo. Apoyar los pies en la tierra y realizar ejercicios de respiraciones lentas, procurando que la exhalación sea un poco más larga que la inhalación, puede ayudar a disminuir la tensión. Si es necesario debemos darnos un espacio y apartarnos del grupo para respirar y recomponernos sin vergüenza.
Riveros mencionó que no es necesario plantearse como objetivo eliminar la risa nerviosa, ya que se trata de una reacción que puede aparecer frente a determinadas situaciones. “Lo importante es comprender por qué pasa y aprender a manejarla cuando pueda generar confusiones en un momento importante”, agregó.
De esta manera, reconocer la risa nerviosa permite diferenciar entre lo que una persona está expresando con su reacción y lo que realmente está sintiendo. En lugar de interpretar automáticamente una risa como señal de diversión o burla, también puede considerarse que detrás de ella existen nervios, incomodidad, vergüenza u otras emociones que la persona todavía está intentando manejar.


