No saber cómo realizar una tarea no significa necesariamente falta de interés o irresponsabilidad. La psicóloga clínica Johanna Cristaldo explicó que cuando una persona realmente desconoce cómo hacer algo suele comunicarlo, preguntar o buscar la manera de aprender. La situación cambia cuando responde constantemente con frases como “no sé” o “a mí no me sale”, y termina dejando la tarea en manos de otra persona.
A esta conducta se la conoce como “incompetencia instrumentalizada”. Según la especialista, generalmente la persona sí tiene la capacidad de aprender aquello que dice no saber hacer, pero prefiere evitar el esfuerzo y trasladar la responsabilidad. Esto puede ocurrir en distintos ámbitos, como la familia, el trabajo o los estudios.
Para la profesional, existen diferentes motivos que pueden explicar este comportamiento. En algunos casos, se busca evitar el tiempo y el esfuerzo que requiere aprender una habilidad o directamente derivar la carga a otra persona. También puede estar relacionado con el miedo a equivocarse, la baja autoestima, dificultades para comunicarse o controlar las emociones, e incluso con el deseo o la sensación de tener el control de una situación.
En una pareja, esta dinámica puede comenzar con tareas cotidianas que parecen pequeñas, pero que, al repetirse, generan un importante desgaste. Manejar las finanzas, lavar o planchar la ropa, cocinar, cuidar a los hijos o planificar actividades familiares y de pareja son responsabilidades que pueden terminar recayendo constantemente sobre una sola persona.
Cristaldo advirtió que, con el tiempo, esto puede provocar discusiones frecuentes, sobrecarga y pérdida de admiración hacia la pareja. Mientras una persona termina asumiendo el control y resolviendo las tareas, la otra puede perder conexión con las responsabilidades compartidas, generando una distribución poco equilibrada.
Esta conducta puede ser una manipulación psicológica si se finge incapacidad para convencer a otros. Ante todo esto, sugirió mantener una comunicación abierta, expresar el impacto de estas acciones, definir acuerdos, asignar roles claros y fijar plazos.
Establecer límites requiere no asumir tareas ajenas. Señaló que resolver lo pendiente crea la costumbre de no esforzarse al saber que otro lo solucionará. Por eso, Cristaldo sugirió dialogar, acordar, enseñar si es necesario y dejar que el responsable asuma su función o resuelva su incumplimiento.
En el ámbito laboral, recomendó comunicar la situación al superior a cargo para que pueda tomar conocimiento y establecer las estrategias necesarias. Mientras que en la familia o la pareja si la conducta persiste y comienza a afectar el relacionamiento cotidiano, consideró importante buscar ayuda profesional.


