Un pene curvo, también conocido como pene torcido, es aquel que no mantiene una posición completamente recta, especialmente durante la erección. Según Gustavo Codas, existen curvaturas congénitas, presentes desde el nacimiento, que pueden alcanzar aproximadamente hasta 15 grados y que suelen mantenerse estables durante toda la vida.
Según el profesional, la situación es diferente cuando la curvatura aparece en la adultez. Una de las posibles causas es la enfermedad de Peyronie, que puede producir una desviación del pene y presentar cambios durante su evolución. El especialista explicó que esta enfermedad puede avanzar durante aproximadamente 12 meses, con una etapa inicial en la que la curvatura puede aumentar y otra posterior en la que tiende a estabilizarse o incluso mejorar.
Por eso, más que observar solamente el grado de desviación, es importante evaluar sus consecuencias. Codas señaló que se debe consultar con un urólogo cuando el pene curvo provoca dolor, dificultad o imposibilita la penetración o genera algún otro problema durante las relaciones sexuales, ya que una desviación leve que no afecta la actividad sexual no debería ser motivo de temor.
En los casos relacionados con la enfermedad de Peyronie, además, puede verse afectada la calidad de la erección, cuando la curvatura o el pene torcido es muy marcado y llega a impedir la penetración. También puede interferir indirectamente fecundación, debido a la imposibilidad de mantener relaciones sexuales con penetración.
Respecto al tratamiento, Codas explicó que la cirugía correctiva es el procedimiento que permite corregir la curvatura, tanto cuando es congénita como cuando es consecuencia de la enfermedad de Peyronie, pero la necesidad de realizarla en pacientes adultos debe determinarse de acuerdo con cada caso y, principalmente, con el grado en que la desviación afecta la vida sexual del paciente.
Según el especialista, no toda curvatura del pene requiere tratamiento. Si está desde siempre, es leve y no causa dolor ni dificulta las relaciones sexuales, puede tratarse simplemente de una característica anatómica del pene. En cambio, si la desviación aparece en la adultez, aumenta, provoca dolor o dificulta la penetración, es importante acudir a un urólogo para determinar su causa y evaluar las opciones disponibles.


