El llamado spa para vagina es un ritual que usa vapor de artemisa como parte de la experiencia basada en el calor que busca generar una sensación de detox en la zona íntima.
El procedimiento comienza con el cambio de ropa, cuando la mujer debe despojarse de todas sus prendas y utiliza una bata especial sin nada debajo, continúa en una sala equipada con asientos que tienen una abertura en el interior donde se coloca la artemisa sin llama viva para que el humo y el vapor de la planta suba mientras la persona está sentada. Durante esta experiencia, los centros de bienestar también ofrecen tés e infusiones de artemisa y té de arroz.
Esta práctica beneficia la circulación, genera relajación en la zona íntima y contribuye a una sensación de bienestar. Además, el ritual se relaciona tradicionalmente con el alivio de los cólicos menstruales y con prácticas de bienestar femenino según los centros de relajación en Corea del Sur.
Pese al impacto mediático y a la circulación de videos en redes sociales que difunden este concepto de cuidado personal, en Paraguay aún no hay locales ni centros estéticos que dispongan de esta infraestructura.


