Limpiá siempre la cámara
Antes de tomar una foto con tu teléfono, es muy importante que limpies suavemente el lente de las cámaras con un paño de microfibra o, en todo caso, una tela de algodón para evitar manchas. Las huellas o el polvo pueden hacer que la imagen se vea borrosa, opaca o con menos nitidez, por lo que es de suma importancia que revises la cámara antes de sacar una fotografía.
Aprovechá la luz natural
Otro punto importante al que muchas veces no le damos atención es la luz. Podés buscar lugares con buena iluminación para tomar fotos, pero la luz natural suele ayudar a conseguir más detalle y colores más definidos en la imagen. Evitá colocar la fuente de luz detrás del objeto, porque puede dejar el rostro o el elemento oscuro y probá distintos ángulos hasta encontrar una luz uniforme.
Cuidá el tipo de encuadre
Antes de presionar el botón para sacar la foto, observá qué elementos aparecen en la imagen y cómo están distribuidos en el encuadre. Evitá cortar partes importantes del rostro u objeto, y mantené la cámara derecha para evitar inclinaciones y deformidades en la imagen. También podés usar la cuadrícula para alinear el sujeto y lograr una composición más equilibrada.


