Cada 6 de septiembre se recuerda el Día del Sexo, la fecha no surgió por un acontecimiento histórico, sino por una referencia a la posición sexual conocida como 69, el día 6 y el mes 9 forman el 6/9. Más allá de su origen, el sexólogo Ariel González consideró que puede ser una oportunidad para hablar de la sexualidad sin miedo ni prejuicios.
El especialista señaló que la fecha debería servir para poner el foco en el bienestar y el placer que pueden producir las relaciones sexuales, pero también en la importancia de contar con una adecuada educación sexual. Para González, no se trata simplemente de disfrutar del sexo por disfrutar, sino de comprender que la sexualidad también puede ser una forma de expresar amor y de relacionarse con otras personas desde el respeto.
En Paraguay, explicó el entrevistado, se habla de sexo con frecuencia, pero muchas veces desde el chiste o el doble sentido. Sin embargo, todavía existen pocos espacios donde se pueda conversar sobre sexualidad de manera abierta, agradable, sin prejuicios y con información basada en la ciencia.
Para el sexólogo, hablar de sexualidad también implica aprender a respetar las diferencias. Una conversación sobre sexo, sostiene, no significa imponerse sobre otra persona ni agredirla, sino reconocer que cada individuo puede tener experiencias, pensamientos y puntos de vista diferentes.
González destacó la importancia de aprender a conectar precisamente a partir de esas diferencias. La educación sexual permite comprender que todas las personas somos seres sexuales y que, con información adecuada, podemos construir una vida sexual placentera, plena y responsable.
Por eso, el Día del Sexo puede ser más que una fecha asociada a una posición sexual. Para Ariel González, también puede convertirse en un momento para hablar de sexualidad con naturalidad, derribar tabúes y recordar que el placer, el respeto y la educación pueden contribuir tanto al bienestar individual como al bienestar social


