La relación entre hermanos es una de las relaciones con mayor influencia en el desarrollo emocional de cada persona que tenga hermanos menores o mayores. La psicóloga Yanina Gaona explicó que, los hermanos suelen ser, después de los padres, los primeros vínculos en nuestras vidas. Crecer junto a uno o más hermanos también puede ayudar a comprender que no siempre es posible obtener lo que se quiere y que existen otras necesidades y prioridades.
Según Gaona, estas experiencias entre hermanos pueden contribuir al desarrollo de habilidades que sirven como base para relacionarse con otras personas y resolver conflictos. Sin embargo, tener hermanos no garantiza por sí solo estas capacidades, debido a que la calidad del vínculo y el ambiente familiar también tienen influencia.
En la convivencia diaria, entre juegos, peleas y acuerdos, pueden desarrollarse habilidades como la comunicación, la paciencia, la empatía, la cooperación, la negociación y la resolución de conflictos. La profesional señaló que también pueden aprender observando a sus hermanos y, al mismo tiempo, construyendo su propia identidad al diferenciarse de ellos.
Las peleas tampoco son necesariamente negativas. Hasta cierto punto, pueden enseñar a expresar lo que se siente, defender una postura, escuchar y reparar el vínculo después de una discusión. La psicóloga mencionó que el problema aparece cuando los conflictos son constantes o incluyen agresiones, humillaciones o rechazo, situaciones que pueden afectar la autoestima y generar inseguridad o resentimiento.


