Para el sexólogo Ariel González es importante empezar por el autoconocimiento, saber qué quiere cada persona, qué le gusta y qué le genera placer. Este ejercicio individual permite después comunicar esas preferencias a la pareja y construir una experiencia satisfactoria para ambos.
Gonzalez señaló que la comunicación ocupa un lugar central. Hablar de lo que cada uno disfruta y permitir que ambas personas expresen sus deseos ayuda a generar un encuentro más cómodo. A esto se suma la necesidad de contar con tiempo y espacio para la intimidad, evitando que las relaciones sexuales se desarrollen siempre con apuro.
Una de las técnicas que puede contribuir a controlar la excitación y retrasar el orgasmo es la llamada focalización sensorial. Esto consiste en dejar de concentrarse exclusivamente en los genitales y prestar atención a otras sensaciones del cuerpo, como las que producen las caricias sobre la piel o la estimulación de zonas como el cuello y los pezones.
La atención prestada al olor, la presión y el tacto contribuye a sostener un nivel elevado de excitación y a postergar la llegada del orgasmo. No obstante, el especialista aclaró que aspectos como las pausas, el ritmo utilizado y el tipo de posición elegida pueden producir el efecto contrario, acelerando e intempestivamente adelantando dicho clímax.
Como ejemplo, mencionó que en los hombres la posición de perrito puede producir una estimulación más rápida y hacer que el reflejo eyaculatorio aparezca antes que en una posición como la de cucharita. Por eso, cambiar de posición no siempre significa durar más. La profundidad de la penetración, el ritmo y el tipo de roce también pueden acelerar o disminuir la llegada del orgasmo, por lo que cada persona debe identificar qué estímulos y posiciones le permiten regular mejor su excitación.
González destacó que la clave no reside solo en entender la anatomía propia, sino también la de los demás. Por ejemplo, tener pene y saber cómo responde no garantiza comprender el funcionamiento de una vagina ni saber cómo brindar placer a quien la tiene. En este sentido, resulta fundamental informarse sobre la sexualidad de las personas por las que cada quien siente atracción, sean hombres o mujeres.
La verdadera fórmula para acceder a relaciones sexuales más duraderas y satisfactorias surge de combinar autoconocimiento, educación sexual, diálogo continuo y la disposición mutua de los involucrados.
Para el especialista, la combinación de autoconocimiento, aprendizaje sobre la sexualidad, comunicación y disposición de ambas personas es la que permite crear mejores condiciones para disfrutar de encuentros sexuales más prolongados y placenteros.


