Cada persona y cada pareja tienen su propio proceso, por lo que no existen pasos determinados que puedan aplicarse a todos por igual. Sin embargo, la especialista consideró fundamental reconocer la ruptura como un duelo y darle espacio al dolor, ya que no solo termina una relación, sino también proyectos, planes, momentos y una parte de la vida que se había construido junto a otra persona.
En medio de ese proceso, también resulta importante volver a conectar con uno mismo y con los vínculos cercanos. Roveglia recomendó recuperar de a poco las actividades que generan placer, compartir con amigos, familiares e hijos si los hay y prestar atención a la alimentación y al estado físico. Aunque puedan parecer acciones pequeñas, ayudan progresivamente a recuperar el bienestar.
Tomar distancia también puede ser necesario para poder avanzar. Por eso, reducir el contacto con la expareja cuando sea posible puede favorecer el proceso. La psicóloga explicó que el contacto cero no siempre es una opción, especialmente cuando existen hijos, mascotas u otras responsabilidades compartidas, pero sí es posible establecer límites y mantener la comunicación únicamente en aquello que todavía los une.
Las redes sociales también forman parte de ese cuidado, ya que estar pendiente de las publicaciones, actividades o novedades de una expareja puede dificultar el duelo, por lo que la profesional aconsejó cuidar el contenido que se consume y evitar una exposición constante a la vida de quien ya no forma parte de la relación.
Otro aspecto importante es no idealizar a la pareja, pues durante el duelo es común quedarse con los momentos felices y olvidar las situaciones que llevaron a la separación, pero Antonella señaló que es necesario acercarse nuevamente a una mirada más realista. Reconocer lo bueno que existió no significa ignorar los conflictos ni las razones por las que la relación terminó, ya que comprender ambas partes ayuda a procesar lo ocurrido.
Buscar ayuda profesional cuando el dolor empieza a afectar la vida cotidiana puede marcar una diferencia. La especialista recomendó recurrir a un psicólogo si pasa demasiado tiempo y la persona continúa con preocupaciones intensas, presenta ansiedad, dificultades para dormir, no puede trabajar ni relacionarse normalmente o tiene pensamientos de hacerse daño o lastimar a otras personas.
La psicóloga clínica también advirtió que comenzar rápidamente otra relación no significa necesariamente haber superado la anterior. Para Roveglia, el duelo necesita ser atravesado y, aunque resulte doloroso, forma parte de la recuperación. Darle tiempo al proceso, cuidar de uno mismo y buscar apoyo cuando sea necesario permite avanzar sin tener que negar lo vivido.


