Limpia las zonas pequeñas
Los espacios pequeños del auto suelen acumular polvo, restos de comida y suciedad con facilidad. Para limpiarlos, puedes utilizar un cepillo de cerdas suaves o un paño ligeramente húmedo. Presta atención a las uniones entre los asientos, las rejillas de ventilación, los portavasos y los espacios alrededor de los controles. También es importante retirar los residuos antes de que se acumulen.
Cuida todos los asientos
Los asientos necesitan una limpieza acorde con el material del que están hechos. En los tapizados de tela, puedes retirar primero el polvo y luego utilizar productos adecuados para este tipo de superficie. En los asientos de cuero o materiales similares conviene emplear productos específicos para evitar daños. También es recomendable limpiar rápidamente las manchas para evitar que se adhieran.
Limpia donde van los pies
El sector donde apoyamos los pies es uno de los espacios que más suciedad acumula durante el uso diario. Las alfombras pueden guardar tierra, polvo, hojas y otros residuos que ingresan desde el exterior. Para limpiarlas, primero retirarlas y sacudelas o aspíralas según el material. Después, limpia el piso del vehículo antes de volver a colocarlas. Mantener esta zona limpia también ayuda a no ensuciar más el auto.


