Ni flores ni perfumes, profesional advierte sobre los riesgos de las duchas vaginales

Las duchas vaginales y los productos con fragancias pueden alterar el equilibrio natural de la zona íntima y favorecer irritaciones o infecciones. La ginecóloga Bruna Negrete recomendó limitar la higiene a la vulva y evitar introducir productos con fragancias dentro de la vagina.

| Por La Tribuna
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La importancia de la higiene en la zona íntima con duchas vaginales y productos con fragancias.

Las duchas vaginales consisten en dispositivos o jeringas de gran tamaño que permiten introducir agua, agua jabonosa u otras sustancias a presión dentro de la vagina. En el pasado fueron utilizadas como parte del tratamiento de algunas infecciones vaginales y también como una práctica de higiene que algunas mujeres realizaban cada semana, cada 15 días o una vez al mes, según su rutina personal.

Bruna Negrete, ginecóloga, explicó que este procedimiento puede eliminar parte de la microbiota vaginal, anteriormente conocida como flora vaginal, que cumple una función protectora frente a microorganismos que pueden provocar infecciones. Al alterar este equilibrio, la vagina puede quedar más vulnerable a la proliferación de microorganismos y al desarrollo de diferentes molestias o infecciones.

Según explicó la profesional, la higiene íntima debe realizarse únicamente en la parte externa; es decir, en la vulva. Para esta zona puede utilizarse agua o, si se prefiere un producto específico, un jabón íntimo con pH neutro. Algunos productos contienen componentes humectantes y calmantes, además de ingredientes como ácido láctico, prebióticos o probióticos, que están formulados para el cuidado de la zona externa.

Resaltó que dentro de la vagina no es necesario realizar ningún tipo de limpieza, ya que la vagina cuenta con mecanismos naturales de limpieza y mantiene un ambiente propio que no necesita ser lavado con agua, jabón u otros productos ni introducir sustancias que pueden modificar ese equilibrio y generar irritación o favorecer alteraciones de la microbiota.

Otro punto a tener en cuenta son los productos con fragancias, ya que en la higiene corporal se puede utilizar el jabón perfumado de preferencia, pero se recomienda evitarlo en la zona genital, debido a que algunos productos pueden irritar la vulva y alterar el equilibrio del área íntima. Por este motivo, los productos destinados a la higiene íntima deberían ser, principalmente, libres de fragancias.

Al elegir un producto específico para la higiene externa, es importante revisar la etiqueta y observar el pH. Existen productos formulados con un pH ácido, generalmente dentro de un rango aproximado de 3,5 a 5, mientras que otros pueden indicar un pH 7, considerado neutro. También es importante prestar atención a los ingredientes y preferir aquellos formulados para evitar irritaciones.

La profesional aclaró que la vagina también tiene un olor propio que puede ser completamente normal y variar de una persona a otra y puede percibirse como un olor ligeramente ácido o similar al vinagre, debido al ambiente vaginal. Este olor puede ser muy leve e incluso imperceptible y, por sí solo, no significa que exista una infección.

Por eso, intentar eliminar el olor natural mediante duchas vaginales, perfumes, jabones con fragancia u otros productos no es una medida de higiene necesaria. La recomendación por parte de la profesional es limpiar suavemente la vulva, enjuagar adecuadamente y evitar introducir productos dentro de la vagina, respetando así el equilibrio natural de la zona íntima.

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