El médico psiquiatra y sexólogo Óscar Miguel Paats explicó que la sexualidad puede cambiar por enfermedades, accidentes, lesiones, tratamientos o simplemente por el paso de los años. Sin embargo, que una pareja deje de tener relaciones sexuales no significa necesariamente que desaparezcan el amor, el deseo de compañía o la conexión entre ambos.
Para Paats, las parejas estables suelen compartir mucho más que el aspecto sexual. La familia, los hijos, los proyectos laborales, los intereses intelectuales, los viajes, los hobbies, la vida social o incluso actividades solidarias pueden convertirse en espacios que fortalecen la relación y permiten que ambos continúen disfrutando de estar juntos.
Según Paats, cuando existe una diferencia entre lo que uno quiere y lo que el otro puede o desea ofrecer sexualmente, la falta de diálogo puede generar desgaste. En cambio, conversar sobre las necesidades y encontrar acuerdos permite que la pareja pueda adaptarse a los cambios sin que la sexualidad determine por completo el futuro de la relación.
El especialista señaló que también es posible mantener una conexión erótica sin que necesariamente exista penetración. Cuando ambos desean continuar con su vida íntima, pueden encontrar otras formas de expresar afecto y deseo, siempre de acuerdo con las preferencias y los límites de cada persona.
Pero no todas las parejas necesitan mantener una actividad sexual para sentirse satisfechas. El especialista sostuvo que las necesidades cambian según la edad, la madurez y las circunstancias de cada individuo. Para algunas personas, la compatibilidad sexual puede ser prioritaria, mientras que para otras adquieren mayor importancia la conexión intelectual, la compañía, la estabilidad o los intereses compartidos.
“Todas las parejas son distintas”, planteó Paats al explicar que no existe un modelo único de relación. Lo que satisface a una pareja puede no ser suficiente para otra, por lo que cada vínculo establece sus propios acuerdos y encuentra aquello que considera importante.
Con los años, la intimidad de una pareja puede cambiar por una menor gana de tener relaciones o por cambios físicos y hormonales, como los que ocurren durante la menopausia. Frente a esto, las parejas pueden encontrar otras formas de sentirse cerca, como compartir la crianza, disfrutar de los nietos, hacer proyectos juntos, viajar o acompañarse en el día a día. Para Paats, estas experiencias son parte importante de la relación y no simplemente un reemplazo de la intimidad sexual.
Una pareja sin sexo no necesariamente es una pareja sin intimidad, el vínculo puede construirse desde el cariño, la confianza, la compañía, los acuerdos y las experiencias compartidas. Para Paats, la clave está en que ambos puedan reconocer qué necesitan y encontrar una forma de relación que les permita sentirse acompañados y satisfechos.


