El desayuno es una de las principales fuentes de energía del día, pero no existe una fórmula única que funcione para todas las mujeres. Según la nutricionista Ángela Leguizamón, para elegir un desayuno saludable es necesario considerar factores como la edad, el estado biológico, las condiciones de salud y las actividades que se realizan desde las primeras horas.
En las mujeres, las hormonas cumplen un papel importante en distintas funciones del organismo. Cuando existe alguna alteración, pueden aparecer otros efectos que se desarrollan de acuerdo con la etapa biológica. Por esta razón, una alimentación equilibrada puede formar parte del cuidado nutricional y acompañar el tratamiento indicado por un médico cuando existe alguna enfermedad relacionada con las hormonas.
Leguizamón explicó que un buen desayuno debe aportar macronutrientes y micronutrientes de forma equilibrada. Como base, recomendó incluir carbohidratos con fibra, como panes integrales con semillas, avena o frutas con cáscara. A esto se debe sumar una fuente de proteínas, sugiriendo lácteos, quesos, huevos, tofu o legumbres.
El desayuno puede incluir infusiones según la preferencia personal o jugos verdes/detox para facilitar el consumo de frutas y verduras crudas a primera hora. No obstante, Ángela Leguizamón resaltó que la presencia de una fuente de proteína es fundamental.
El desayuno debe aportar la energía requerida según las actividades de cada mujer, como el ejercicio temprano o el trabajo intenso. Para quienes no sienten hambre al levantarse, la nutricionista indicó que postergarlo no es negativo, siempre que la alimentación diaria sea equilibrada y se adapte a sus necesidades particulares.
La edad y el estado biológico también son factores importantes, de acuerdo con la profesional, el desayuno puede variar según la etapa que atraviesa la mujer y si existen alteraciones metabólicas, enfermedades u otras condiciones relacionadas con las hormonas. Por eso, se busca trabajar con variedad y equilibrio de acuerdo con el estado nutricional y biológico.
Asimismo, ciertos planes optimizan la composición corporal o apoyan la pérdida de peso, favoreciendo el control de desarreglos hormonales. Ante una patología hormonal, el abordaje debe coordinarse con el médico especialista. Leguizamón remarcó que el desayuno debe evaluarse individualmente, como la edad, el estado biológico, las actividades tempranas y el objetivo nutricional definen la alimentación más adecuada para cada mujer.


