La psicóloga clínica Lorena Balbuena diferenció el autocuidado del egoísmo, aunque ambos pueden implicar decir “no”, el autocuidado busca proteger la salud mental y el bienestar para lograr relaciones más sanas, mientras que el egoísmo persigue el beneficio propio ignorando las necesidades ajenas.
Según la profesional, una de las consultas más frecuentes en el consultorio está relacionada con la dificultad para saber cuándo es momento de poner límites y priorizar las propias necesidades. En ese sentido, recomendó hacerse una pregunta sencilla antes de tomar una decisión: “¿Estoy cuidando mis necesidades o busco sacar algún privilegio de los demás?”. Esa reflexión ayuda a distinguir si la decisión nace del autocuidado o del egoísmo.
Muchas personas sienten culpa cuando empiezan a priorizarse porque crecieron con la idea de que siempre deben cumplir las expectativas de los demás. Explicó que el cerebro interpreta la desaprobación como una amenaza y hace creer que uno es responsable del malestar de otras personas. Sin embargo, recordó una frase de la psicóloga chilena Pilar Sordo: “Solo soy responsable de lo que digo y de lo que hago, no de la interpretación ni del nivel de expectativa que el resto ponga en mí”.
Para Balbuena, vivir pendiente de la aprobación ajena provoca un importante desgaste emocional. Con el tiempo, muchas personas dejan de reconocer sus propios deseos, necesidades y valores porque siempre intentan responder a lo que otros esperan de ellas, ya sea como madres, padres, hijos, parejas o amigos.
Decir constantemente “sí” cuando en realidad se quiere decir “no” termina generando cansancio, frustración y resentimiento. A esto se suma que la autoestima pasa a depender de la aprobación externa, por lo que cualquier crítica o rechazo puede afectar la seguridad personal y la valoración de uno mismo.
La profesional resaltó que la empatía no implica cambiar de decisión ante la molestia ajena por un “no”, poner límites causa una incomodidad normal mientras el entorno se adapta. También destacó que gestionar la culpa es más saludable que acumular resentimiento por complacer a todos. Resaltó que quien prioriza su autocuidado tiene más recursos emocionales para dar lo mejor de sí, lo cual no es egoísmo.


