En cuanto al dolor, la especialista indicó que el calor puede hacer que algunas mujeres sientan más molestias durante la menstruación debido al mismo mecanismo relacionado con las alteraciones hormonales. Explicó que algunas mujeres incluso reportan ausencia del sangrado menstrual durante los días de mucho calor, aunque estos efectos pueden presentarse de manera diferente en cada organismo y están relacionados con la respuesta del cuerpo frente a las altas temperaturas.
Entre las principales respuestas del organismo frente al calor se encuentran la deshidratación, el estrés y el aumento de la inflamación. Explicó que durante el ciclo menstrual algunos de estos procesos son normales y autolimitados, es decir, tienen un inicio, un fin y una intensidad que el organismo puede controlar. Sin embargo, cuando se altera la secreción hormonal, estos procesos pueden mantenerse durante más tiempo y provocar cambios en distintas funciones del cuerpo.
Para algunas mujeres, el calor puede ser percibido por el organismo como una situación de estrés que activa sus mecanismos de alerta. Esta respuesta no solamente puede relacionarse con alteraciones del ciclo menstrual, sino también con cambios en el sueño y el descanso, la recuperación del cuerpo, la resistencia durante el ejercicio físico e incluso la digestión de los alimentos, debido a la respuesta general del organismo ante las altas temperaturas.
La hidratación por su parte cumple un papel importante para disminuir los efectos del calor, pero no consiste solamente en consumir agua, sino también en mantener los electrolitos necesarios para que distintas funciones del organismo se desarrollen con normalidad. Una adecuada hidratación puede contribuir a disminuir la retención de líquidos y los malestares o dolores que pueden aparecer durante estos días.
Durante la menstruación existe una pérdida normal de líquidos y electrolitos como parte del proceso, situación que puede intensificarse en jornadas de altas temperaturas. Por este motivo, la ginecóloga destacó la importancia de mantener una adecuada hidratación durante estos días, ya que la combinación del calor y los cambios propios del ciclo puede aumentar el impacto sobre las funciones normales del organismo.


