Conocer a alguien, iniciar una conversación y construir una relación de pareja ya no sigue las mismas reglas que antes. Para el especialista, los cambios sociales de los últimos años transformaron profundamente la forma de conquistar y de relacionarse.
Señaló que uno de los principales factores es la falta de tiempo libre, especialmente en el caso de las mujeres, ya que muchas deben combinar el trabajo remunerado con las responsabilidades del hogar, lo que reduce el tiempo disponible para compartir y afecta la calidad de las relaciones.
Otro cambio importante, según Ferreira, es la mayor independencia femenina. El sociólogo indicó que hoy muchas mujeres ya no buscan una pareja únicamente para independizarse de la casa de sus padres, sino que priorizan encontrar a alguien que realmente cumpla con sus expectativas y con quien puedan construir un vínculo satisfactorio.
La tecnología también ocupa un lugar central en esta transformación. De acuerdo con el entrevistado, las redes sociales y las aplicaciones de citas cambiaron la forma en que las personas se conocen e interactúan. Además, comentó que la iniciativa para dar el primer paso dejó de ser exclusiva de los hombres y que, en estos espacios digitales, las personas suelen presentarse como si formaran parte de un “menú”, donde la búsqueda de alguien compatible es mucho más directa.
El profesional sostuvo que la sociedad atraviesa un período de transición al analizar el impacto de contar con más opciones y la rapidez de las interacciones. Afirmó que esto genera incertidumbre y, en muchos casos, frustración, intolerancia y resentimiento, ya que las personas todavía están aprendiendo a adaptarse a estas nuevas formas de relacionarse.
El panorama de las relaciones serias es más complejo de lo que parece, según señaló el sociólogo frente a la idea de su disminución. Hizo mención a un estudio llevado a cabo en Estados Unidos, el cual reveló que las parejas que se conocieron por medio de Tinder presentaban una proyección mayor al matrimonio en comparación con quienes establecieron su vínculo por fuera del entorno digital.
Las uniones de pareja también están influenciadas por cambios sociales y familiares. Hoy es común que los propios padres aconsejen a sus hijos no apresurarse a casarse ni a tener hijos, reflejando una realidad distinta a la de generaciones anteriores, donde las decisiones sobre la vida en pareja solían tomarse a edades más tempranas.


