El especialista en sexología Víctor Quintana explicó que el autoerotismo es una práctica natural que permite conocer el funcionamiento del propio cuerpo y reconocer aquello que genera bienestar. Este proceso de autoconocimiento facilita la comunicación en las relaciones de pareja y contribuye a construir una vida sexual más saludable y consciente.
Uno de los factores que mantiene este tema como un tabú es la forma en que históricamente fueron educados hombres y mujeres en Paraguay. Durante generaciones, la exploración sexual masculina fue aceptada e incluso considerada parte del crecimiento, mientras que el placer femenino estuvo asociado a la culpa, el silencio o la desaprobación social.
Como consecuencia, muchas mujeres experimentan vergüenza al expresar dudas o hablar sobre su sexualidad. Esta situación puede afectar la autoestima, dificultar la conexión con el propio cuerpo y, en algunos casos, influir en problemas para alcanzar el orgasmo debido a factores psicológicos relacionados con el miedo, la ansiedad o la culpa.
El profesional sostiene que conocer el cuerpo también ayuda a desmontar ideas erróneas difundidas durante años. Entre los mitos más frecuentes se encuentran las falsas creencias de que la masturbación provoca infertilidad, altera el organismo o representa una señal de insatisfacción con la pareja, afirmaciones que no cuentan con respaldo científico.
Además del autoconocimiento, el autoerotismo ofrece beneficios físicos y emocionales. La liberación de endorfinas, dopamina y oxitocina favorece la reducción del estrés, mejora el descanso y puede aliviar molestias menstruales, al tiempo que fortalece la aceptación de la propia imagen corporal.
Hablar del orgasmo femenino desde la información y no desde el prejuicio permite comprender que el placer también forma parte de la salud. Romper el silencio no solo contribuye a derribar estigmas, sino que abre espacio para una educación sexual más equitativa, basada en el respeto, el conocimiento y el bienestar de todas las personas.
3 formas de descubrir tu sexualidad
1-Explora lo que te gusta: Presta atención a las situaciones, personas o experiencias que despiertan tu interés o curiosidad, sin sentir presión por definirte de inmediato.
2-Conoce tu cuerpo: La autoexploración permite identificar qué sensaciones resultan agradables y ayuda a comprender mejor tus preferencias y límites.
3-Reflexiona sin etiquetas: Date tiempo para analizar cómo te sientes emocional y afectivamente, recordando que la sexualidad puede descubrirse y comprenderse de forma gradual.


