La reciente y comentada transformación estética del futbolista Vinícius Júnior se ha convertido en el emblema de una tendencia que pisa fuerte, el auge de la estética masculina. Este caso es para el Dr. Rubén Viveros, referente en cirugía maxilofacial, el ejemplo perfecto de cómo procedimientos como la marcación de mandíbula y pómulos pueden potenciar la mejor versión de un hombre sin perder la naturalidad.
Según Viveros, el cambio de Vinícius fue exitoso porque se enfocó en el mentón, una zona fundamental para equilibrar el rostro y proyectar una imagen más definida. Este fenómeno refleja un cambio cultural profundo, mientras hace una década el doctor atendía a un paciente masculino cada varios meses, hoy recibe a unos diez por semana. “El perfil del paciente cambió, hoy buscan verse bien sin que el tratamiento sea evidente”, aseguró el especialista.
El experto resaltó que los intereses varían con la edad, los jóvenes buscan rasgos más masculinos y marcados, mientras que los mayores de 35 años, incluidos muchos empresarios, desean mantener una frescura vital para enfrentar las décadas siguientes. Sin embargo, recalcó que la estructura ósea masculina es distinta a la femenina, por lo que los tratamientos deben ser personalizados y ejecutados por profesionales capacitados para respetar esa anatomía propia.
Aunque todavía persiste cierto tabú, el Dr. Viveros sostuvo que el cuidado facial es inherente a la condición humana y no al género. La clave de la estética actual, concluyó, es estimular la regeneración celular desde joven y buscar resultados que ayuden a las personas a lucir mejor, rompiendo con la idea de que los procedimientos deben ser drásticos o notorios.


