Según explicó, la respuesta no siempre está en un solo hecho, sino en la suma de distintos factores que influyen en el estado emocional de cada persona. Muchos hombres conviven con una fuerte presión social desde temprana edad.
En muchos casos, sienten que deben mostrarse fuertes, seguros, ser proveedores, protectores y asumir un rol de autoridad. Esa carga, según indicó, puede hacer que lleguen al hogar con un nivel elevado de tensión y reaccionen con mayor irritación ante reclamos o discusiones que, en otro contexto, podrían manejar con más calma.
Otro aspecto que mencionó el profesional son las diferencias en la forma de comunicarse entre hombres y mujeres. Comentó que, de manera general, los hombres suelen expresarse de forma más directa, orientada a resolver problemas y tomar decisiones, mientras que muchas mujeres tienden a comunicarse con mayor empatía y buscando el diálogo. Estas diferencias pueden dar lugar a malentendidos cuando cada uno interpreta el mensaje del otro desde su propia forma de pensar y sentir.
Destacó que el estrés impacta significativamente en la paciencia y las reacciones, a esto se añaden las vivencias en la familia de origen o relaciones previas, que pueden intensificar las respuestas emocionales. Asimismo, señaló que tanto la personalidad como eventuales trastornos psicológicos afectan la gestión emocional y la tolerancia a la frustración.
En cuanto a la convivencia, el psicólogo enfatizó que existen comportamientos que muchas mujeres consideran normales, como hacer preguntas frecuentes sobre dónde estuvo su pareja, pedir explicaciones o expresar críticas cuando algo les molesta. Sin embargo, algunos hombres pueden interpretar esas actitudes como señales de control, presión o desvalorización.
Según Augusto González, la mujer suele buscar visibilizar un problema que requiere atención. Sin embargo, si el hombre regresa a casa estresado buscando tranquilidad y encuentra reclamos continuos, es factible que pierda la paciencia. Por ello, el especialista señaló que entender las diferencias al comunicarse y manifestar emociones ayuda a disminuir conflictos y mejorar la convivencia.
Claves para una mejor convivencia
- Comprender que hombres y mujeres pueden comunicarse y expresar sus emociones de manera distinta.
- González recomendó evitar las críticas, las ofensas y el desprecio.
- El psicólogo señaló que muchos hombres necesitan momentos de tranquilidad para reducir el estrés.
- El especialista destacó que muchas mujeres necesitan sentirse escuchadas, sin recibir soluciones inmediatas.


