La prostatectomía es la extirpación completa de la próstata y se realiza exclusivamente en casos de cáncer de próstata. En cambio, cuando existe un agrandamiento benigno, que es la situación más frecuente en los hombres, el tratamiento consiste en reducir el tamaño de la glándula y no en retirarla por completo.
Después de una prostatectomía, el hombre sí puede experimentar un orgasmo después de la estimulación sexual. Sin embargo, deja de producirse la eyaculación; es decir, la expulsión de semen. El especialista en urología aclaró que el orgasmo y la eyaculación son procesos distintos y no necesariamente ocurren siempre de manera conjunta durante las relaciones sexuales.
La ausencia de eyaculación se debe a que, al extirpar la próstata, también se eliminan las vesículas seminales, que producen parte del líquido seminal. Además, durante la cirugía pueden verse afectados nervios relacionados con la eyaculación, lo que modifica este proceso de forma permanente y causa la falta de eyaculación en los hombres que se someten a este procedimiento.
En las cirugías por agrandamiento benigno de la próstata, el orgasmo también puede mantenerse y la eyaculación puede presentarse en menor cantidad o incluso estar ausente. Esto pasa porque se modifica la anatomía y puede hacer que parte del líquido seminal se dirija hacia la vejiga, una situación que no representa un riesgo para la salud reproductiva ni masculina.
La recuperación de la función sexual varía según el tipo de cirugía, explicó el doctor Gustavo Codas. Después de una prostatectomía total puede tardar desde uno o dos meses hasta seis meses o un año, aunque en algunos casos la recuperación es parcial. En las cirugías por agrandamiento benigno, la actividad sexual suele retomarse entre cuatro y seis semanas después del procedimiento médico. El especialista recomendó a todos los hombres realizar controles urológicos a partir de los 50 años o entre los 40 y 45 años si existen antecedentes familiares de cáncer de próstata.
El cuidado de la salud masculina es fundamental para prevenir enfermedades o detectarlas de forma temprana. Además, es importante comprender que procedimientos como la extirpación de la próstata no hacen que un hombre deje de sentir placer ni afectan su identidad masculina, por lo que la información y la consulta médica oportuna son claves para tomar decisiones informadas.
5 señales de que debes consultar con un urólogo
1- Dificultad para orinar: Si cuesta iniciar o mantener la micción, es recomendable consultar con un urólogo.
2- Sangre en la orina: La presencia de sangre requiere de una evaluación médica lo antes posible.
3- Dolor urinario o genital: El dolor al orinar o en la zona genital no debe ser ignorado.
4- Lesiones genitales: Granos, verrugas, inflamaciones o cualquier lesión deben ser revisados por un especialista.
5- Problemas para concebir: Las dificultades para lograr un embarazo también son motivo de consulta urológica.


