La carne de conejo puede formar parte de una alimentación equilibrada gracias a su perfil nutricional, ya que se trata de una carne magra, con un alto contenido de proteínas de alto valor biológico y un bajo aporte de grasas, especialmente saturadas. Además, aporta vitaminas del complejo B y minerales como hierro, fósforo, potasio y zinc, nutrientes que participan en distintas funciones del organismo.
Según la especialista, cada 100 gramos de carne de conejo aportan entre 20 y 23 gramos de proteínas y entre 3 y 5 gramos de grasa, lo que la convierte en una de las carnes más magras disponibles. Indicó que, en comparación con algunos cortes de carne vacuna o porcina, suele contener menos grasa saturada y colesterol, mientras que el pollo sin piel también representa una alternativa con un perfil nutricional similar.
Otro de los aspectos destacados de la carne de conejo es que se trata de una carne de fácil digestión. Por ese motivo, puede ser una muy buena opción para niños, adultos mayores y personas con sensibilidad digestiva. No obstante, todas las carnes pueden integrar una alimentación saludable cuando se eligen cortes adecuados y se mantiene variedad en las fuentes de proteína.
Respecto a su preparación, una de las opciones más preferidas para su cocción es al horno, a la plancha, hervida o en guisos acompañados de verduras, cereales integrales, mandioca, batata o legumbres. También es recomendable evitar las frituras y las salsas con alto contenido de grasa para conservar mejor las características nutricionales de esta carne.
La nutricionista señaló que no existe una frecuencia específica para consumir carne de conejo y que puede incorporarse dentro de la rotación habitual de proteínas junto con pescado, pollo, carne vacuna magra, cerdo magro, huevos y legumbres. Explicó que el objetivo es mantener una alimentación variada y adaptada a las necesidades de cada persona.
En Paraguay, su consumo todavía es poco frecuente. Gómez consideró que, desde el punto de vista nutricional, representa una buena alternativa para diversificar la dieta, aunque recordó que su incorporación también depende de factores como la disponibilidad, el costo, las costumbres y la aceptación cultural. Agregó que una alimentación saludable se construye a partir del equilibrio, la variedad y hábitos sostenibles, más que de un solo alimento.
Tres beneficios de la carne de conejo
1-Salud cardiovascular: Su bajo contenido en sodio y grasas saturadas la hace ideal para proteger el corazón.
2-Control de peso: Al ser una carne magra y saciante, es perfecta para dietas de adelgazamiento y para deportistas que buscan masa muscular limpia.
3-Fácil digestión: Su textura suave la hace recomendable para personas con digestiones pesadas.


