En relación con los criterios de selección a la hora de buscar pareja, un análisis publicado en la revista científica PloS ONE dividió los factores de atracción en tres grandes categorías: la estética, la personalidad y los recursos disponibles. Los expertos explicaron que si bien la apariencia constituye el filtro inicial e ineludible en la interacción cara a cara, la apertura emocional y la capacidad de conectar definen la consolidación del vínculo a largo plazo.
Por último, los investigadores señalaron que las preferencias de la percepción masculina responden en gran medida a factores de reproducción, salud visual y vitalidad. Los autores del estudio concluyeron que el rostro femenino despierta un interés biológico superior cuando refleja una actitud abierta, superando la fría simetría estética y reafirmando el papel determinante de la comunicación no verbal en la dinámica del cortejo.


