El amor propio consiste en reconocer el valor personal, respetar las propias necesidades y cuidarse sin culpa. La psicóloga Mirtha Sotelo explicó que esta actitud se resume en la premisa: “También soy importante y merezco cuidarme”, alejándose del egoísmo, donde prevalece la idea de que únicamente importan los intereses individuales.
Para la especialista, la clave reside en el equilibrio entre el autocuidado y la empatía, ya que quien se valora es capaz de poner límites y decir “no”, pero también sabe escuchar, ceder y conectar de forma sana con su entorno.
Al analizar las causas que dificultan reconocer el propio valor, la entrevistada señaló que las críticas constantes, las comparaciones o la falta de validación emocional durante la infancia suelen dejar huellas profundas.
Con el paso de los años, estas experiencias alimentan pensamientos de insuficiencia y llevan a la persona a depender de los elogios y de la aprobación externa para sentirse segura. Sin embargo, Sotelo sostuvo que el reconocimiento ajeno solo ofrece un alivio temporal, por lo que resulta indispensable comprender que la opinión o el rechazo de terceros no define el valor de un ser humano.
Lejos de exigir una seguridad inquebrantable o una perfección constante, el amor propio implica la responsabilidad de reconocer las propias heridas, trabajarlas y pedir ayuda cuando resulta necesario.
La psicóloga aclaró que la autocompasión cumple un papel fundamental en este trayecto. No se trata de justificar los errores, sino de aceptarlos como parte de la experiencia humana sin caer en el castigo interno. Destacó que la reconstrucción de la autoestima es un proceso gradual que transforma la manera de relacionarse, permitiendo dar sin olvidarse de uno mismo y recibir afecto sin sentir la obligación constante de tener que ganárselo.
SEÑALES DE ALARMA Y CUIDADO
1-El peligro de la autocrítica feroz y la falta de límites: La especialista detalló que hablarse con dureza, minimizar los propios logros, compararse de forma constante o permanecer en vínculos donde existe maltrato por miedo a la soledad son los síntomas más evidentes de un autoconcepto disminuido. A esto se suma la costumbre de ceder siempre para complacer a los demás, sintiendo culpa al intentar defender las necesidades personales.
2-Hacia un diálogo interno amable y asertivo: En contraposición, Sotelo afirmó que una relación sana con uno mismo se construye mediante la autocompasión y la asertividad. Esto implica tolerar el error propio sin destruirse emocionalmente, saber decir “no”, atender el descanso y la salud física, y rodearse de entornos que valoren y respeten, desligando el valor personal de la apariencia o el éxito material.


