Sociedad

Cómo no perder la disciplina en el invierno y no abandonar tus hábitos

Las bajas temperaturas en el país y la menor cantidad de luz solar pueden disminuir las ganas de realizar actividades como ir al gimnasio o salir de casa para atender los compromisos. La psicóloga Noelia Castillo explicó qué pasa en el cerebro durante el invierno y por qué la disciplina es clave para sostener los hábitos.

| Por La Tribuna
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La disciplina y algunos hábitos ayudan a sostener la actividad en invierno.

Con la llegada de las bajas temperaturas, muchas personas sienten que disminuyen las ganas de salir de casa para realizar actividades, especialmente hacer ejercicio o asistir al gimnasio. Desde la psicología, este fenómeno tiene una explicación relacionada con el funcionamiento del cerebro y con los cambios que produce el invierno en el organismo.

Según explicó Castillo, uno de los principales factores es la reducción de las horas de luz solar. La falta de luz afecta al núcleo supraquiasmático, ubicado en el hipotálamo, que funciona como el reloj interno del organismo. Como consecuencia, disminuye la producción de serotonina, vinculada al estado de ánimo y la energía, mientras que aumenta de forma anticipada la melatonina, la hormona relacionada con el sueño.

A esto se suma una disminución de la dopamina, neurotransmisor asociado con la anticipación de la recompensa, y que cuando el cerebro no percibe un beneficio inmediato, la motivación para actuar disminuye. La profesional explicó que cuando estos cambios son moderados se conocen como winter blues o tristeza invernal, mientras que en casos más severos pueden formar parte del trastorno afectivo estacional.

La especialista también indicó que interviene un mecanismo de adaptación que, desde la psicología evolutiva, el cerebro interpreta el frío y la oscuridad como señales para ahorrar energía y buscar refugio. Por eso, quedarse en casa genera una sensación inmediata de confort y requiere un menor gasto energético. Además, durante el invierno suele producirse un conflicto entre la parte racional del cerebro, que impulsa a cumplir con las responsabilidades, y el sistema límbico, que prioriza la comodidad.

La diferencia entre la motivación y la disciplina

La motivación es un estado emocional pasajero que depende de anticipar una experiencia placentera, mientras que la disciplina es una función ejecutiva relacionada con la capacidad de mantener una conducta orientada a objetivos a largo plazo, incluso cuando no existen ganas de hacerlo.

Para evitar abandonar actividades como el gimnasio, recomendó reducir la cantidad de decisiones que deben tomarse antes de salir, una de las estrategias consiste en dejar preparada la ropa deportiva la noche anterior, de manera que existan menos obstáculos para iniciar la actividad. Otra herramienta es generar compromisos con otras personas, como acordar entrenar con un amigo o reservar una clase. Explicó que el compromiso social puede aumentar las probabilidades de cumplir con el plan.

La especialista agregó que sostener los hábitos más allá de la motivación fortalece la percepción de la propia capacidad para alcanzar objetivos. Con la repetición, esas conductas se automatizan mediante la neuroplasticidad, por lo que requieren cada vez menos esfuerzo. Además, indicó que el ejercicio físico y una buena alimentación favorecen la liberación de endorfinas y dopamina, sustancias que actúan como un apoyo natural frente al desánimo característico del invierno.

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