La catarsis emocional consiste en expresar en voz alta emociones que permanecen reprimidas y se guardan, un proceso que suele generar alivio psicológico en las personas que se retraen mucho. Díaz explicó que, cuando este intercambio ocurre entre amigas, el apoyo social fortalece ese efecto, ya que compartir preocupaciones y recibir empatía ayuda a regular la respuesta al estrés y a validar lo que cada persona siente.
La importancia de mantener amistades sólidas se relaciona con un menor riesgo de depresión y ansiedad, además de reducir la mortalidad prematura. En la práctica, encuentros de dos o tres horas cada cierto tiempo pueden funcionar como una “familia elegida”, favoreciendo el bienestar al disminuir la presión arterial y el cortisol, mejorar el estado de ánimo, el descanso y contribuir al sistema inmunológico.
Díaz indicó que reunirse periódicamente con amigas ayuda a reducir el estrés, aliviar la sensación de soledad y reforzar el sentido de pertenencia, ya que estos espacios también permiten compartir diferentes perspectivas sobre los desafíos cotidianos, desconectarse de las responsabilidades diarias, cultivar el humor y recordar que nadie tiene que enfrentar las dificultades en soledad.
La especialista señaló que muchas mujeres sienten alivio después de una conversación profunda porque hablar con personas de confianza ayuda a ordenar los pensamientos y procesar las emociones. Además, sentirse escuchada sin interrupciones ni juicios, recibir apoyo emocional o conocer otras miradas sobre un problema disminuye la carga emocional.
Para encontrar un equilibrio entre la vida familiar, laboral y los vínculos de amistad, Díaz recomendó reconocer que el autocuidado también es una prioridad. Planificar encuentros con anticipación, establecer límites saludables y distribuir el tiempo de forma realista permite conservar relaciones significativas sin descuidar las demás responsabilidades.
Las personas necesitan hablar de sus problemas porque son seres sociables, compartir experiencias con amigas permite sentirse comprendida, recibir apoyo y acceder a una mirada distinta de quienes no están involucradas directamente en la situación, lo que puede facilitar nuevas alternativas o brindar compañía en momentos difíciles.
Las amistades también tienen un impacto en la salud física, ya que las relaciones sociales de calidad se asocian con menores niveles de estrés, una mejor regulación emocional, hábitos de vida más saludables, beneficios para la salud cardiovascular, un sistema inmunológico más eficiente y una mejor calidad de vida. Sin embargo, las amistades no sustituyen la atención médica ni psicológica cuando esta es necesaria.


