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Perfumes íntimos, una tendencia que también puede afectar la salud vaginal

El boom de los productos íntimos con perfume causa más complicaciones médicas que soluciones reales. La doctora Griselda Herrera, ginecóloga y obstetra, rompió los tabúes sobre el olor corporal y reveló las verdaderas pautas para cuidar la salud genital sin alterar su pH natural en una entrevista exclusiva para el diario La Tribuna.

| Por La Tribuna
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La higiene femenina adecuada comienza por respetar los olores naturales del cuerpo.

En los últimos años aumentó la oferta de productos perfumados para la higiene íntima femenina. Sin embargo, la ginecóloga advirtió que no existe evidencia científica que demuestre que estos productos aportan beneficios para la salud vaginal. Al contrario, explicó que las principales sociedades de Ginecología desaconsejan su uso porque las fragancias y otros componentes pueden alterar el pH y la microbiota vaginal, favoreciendo irritaciones, alergias, vaginosis bacteriana y candidiasis.

Señaló que la vagina tiene un mecanismo natural de autolimpieza, por lo que no necesita perfumes ni productos en su interior. La especialista recomendó que la higiene se limite únicamente a la vulva, utilizando agua o un limpiador suave específico para esa zona y libre de fragancias.

Además, afirmó que el mal olor persistente no debe ocultarse con productos perfumados. Si el olor cambia de forma repentina o aparece acompañado de flujo anormal, picazón o ardor, es importante consultar al ginecólogo, ya que estos síntomas pueden indicar una infección u otra condición que requiere tratamiento.

Las necesidades de cuidado vaginal cambian según la etapa de la vida, destacó que durante la adolescencia, el embarazo, la edad reproductiva y la menopausia, las variaciones hormonales modifican el pH y la microbiota de la zona íntima. En este contexto, recomendó que, si se opta por un artículo de aseo, este sea formulado exclusivamente para la vulva, omitiendo aromas y respetando la acidez necesaria para cada período. Durante la etapa fértil se sugieren soluciones con mayor nivel de acidez, mientras que para la menopausia suelen indicarse limpiadores con un pH más neutro.

Otro aspecto que resaltó Herrera es que los productos perfumados también pueden afectar la salud sexual. La irritación, la sequedad, el ardor o la inflamación que pueden provocar generan molestias durante las relaciones sexuales y aumentan el riesgo de infecciones que afectan el bienestar y la calidad de vida.

La especialista subrayó que el área genital saludable posee una fragancia propia, la cual cambia entre individuos y se transforma durante el período menstrual. Sostuvo que carece de fundamento clínico la exigencia de que dicha zona tenga aromas artificiales, indicando que tales prejuicios son a menudo construcciones publicitarias.

En este sentido, remarcó la relevancia de preservar la armonía biológica del organismo y recomendó la consulta profesional frente a cualquier alteración significativa, evitando el uso de fragancias para enmascarar posibles síntomas.

Mitos y realidades de la salud vaginal:

Mito: La zona íntima debe oler a perfume.

Realidad: Una zona íntima sana tiene un olor natural y no necesita fragancias.

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