Noelia Sanabria recuerda que el momento en que comprendió que el arpa sería parte central de su vida llegó a los 18 años, durante su primer viaje a Japón. La artista trabajó durante seis meses en un hotel del país asiático y allí descubrió que el instrumento no solo representaba música, sino también una oportunidad para conectar culturas y llevar consigo una parte del Paraguay.
La experiencia marcó el inicio de un camino profesional que la llevó a adaptar el arpa paraguaya a repertorios internacionales, enfrentando tanto los desafíos técnicos como las miradas más conservadoras sobre el instrumento. Sanabria señaló que el objetivo siempre fue demostrar que el arpa puede explorar nuevos estilos sin perder su esencia tradicional.
Uno de los momentos más recordados de su carrera fue su participación en el Récord Guinness alcanzado por 420 arpistas paraguayos en 2013. La artista describió aquella experiencia como un episodio inolvidable, especialmente por la fuerza sonora generada en conjunto y el acompañamiento de familiares y amigos en un acontecimiento histórico para la música paraguaya.
Años después, su carrera continúa expandiéndose en el ámbito internacional. Recientemente, Sanabria fundó y dirigió el primer Festival Internacional de Arpa en el Principado de Asturias, en España, donde observó un marcado interés del público europeo por conocer Paraguay a través de la música.

La arpista también recibió un reconocimiento por parte del Consulado General del Paraguay en Madrid y participó como directora artística de la tradicional “Serenata al Paraguay”, organizada por la Embajada paraguaya en España el pasado 7 de mayo.
Sanabria considera que las plataformas digitales fueron fundamentales para renovar la imagen del arpa paraguaya y acercarla a públicos jóvenes. Según explicó, las redes sociales permitieron mostrar la versatilidad del instrumento en géneros como el pop, el rock, la música clásica y repertorios internacionales, alejándolo de la percepción de ser un instrumento ligado únicamente al pasado.
La artista también destacó el crecimiento de las mujeres arpistas en escenarios nacionales e internacionales. Aunque reconoció que históricamente el arpa estuvo asociada a figuras masculinas, resaltó que actualmente existe una mayor apertura para que las mujeres representen el instrumento con identidad propia y personalidad artística.
Al subir a escenarios internacionales, Noelia asegura sentir una gran responsabilidad al representar al Paraguay. Explicó que cada presentación busca transmitir la esencia cultural del país mediante la sensibilidad y el sonido único del arpa paraguaya.
Sobre su proceso creativo, indicó que sus composiciones y arreglos nacen de una combinación entre formación académica e intuición emocional. Señaló que cada melodía surge de sus vivencias, sus raíces y del momento personal que atraviesa.
Dejó un mensaje para las nuevas generaciones de arpistas, especialmente para las niñas que inician su formación musical: “Que tengan paciencia y que disfruten el proceso. El arpa me enseñó que cada pequeño avance cuenta, aunque al principio parezca lento. Con amor, disciplina y constancia, el camino se va abriendo poco a poco”.


