Porcelli explicó que cuando se rompe una amistad importante “no solo se pierde un vínculo”, sino también una parte de la identidad construida junto a esa persona. Según indicó, las amistades funcionan como espacios donde las personas desarrollan formas particulares de ser, compartir recuerdos y relacionarse. Por ello, el alejamiento puede provocar tristeza, irritabilidad, dificultades para concentrarse y una sensación de vacío.
El profesional indicó que el duelo por una amistad requiere atravesar distintas tareas emocionales, como aceptar la pérdida, permitirse sentir el dolor y adaptarse a una nueva vida sin ese vínculo.
Sin embargo, mencionó que muchas personas minimizan este tipo de sufrimiento porque socialmente suele considerarse menos importante que una separación de pareja o la muerte de un ser querido. También explicó que algunas amistades se enfrían con el tiempo sin necesidad de un conflicto directo. Mudanzas, cambios laborales, nuevas relaciones o distintas etapas personales pueden generar distancias progresivas entre las personas.
En cuanto al impacto emocional, afirmó que la pérdida de una amistad puede afectar la autoestima y generar pensamientos recurrentes sobre supuestos errores personales. Advirtió que el aislamiento y la soledad prolongada son factores que pueden repercutir tanto en la salud mental como física.
En ese sentido, diferenció entre una culpa que ayuda a reflexionar sobre acciones concretas y otra que termina dañando la percepción personal. Asimismo, recomendó no actuar impulsivamente desde el enojo y permitirse atravesar el vacío emocional sin intentar “taparlo” de manera inmediata.
El psicólogo sostuvo que uno de los primeros pasos para superar la pérdida de una amistad es reconocer el dolor y darle lugar. También resaltó la importancia de apoyarse en otros vínculos, mantener hábitos saludables y comprender que los quiebres afectivos suelen responder a múltiples factores, más allá de buscar culpables.
Claves para procesar la pérdida
1-Validación emocional: el primer paso esencial es aceptar y dar lugar al dolor.
2-Manejo de la culpa: diferenciar entre la reflexión útil y el autocastigo.
3-Evitar la impulsividad: no reaccionar desde el enojo y atravesar el vacío.
4-Red de apoyo: la importancia de apoyarse en otros vínculos y mantener hábitos sanos.


