Con el paso del tiempo, el cabello atraviesa distintos cambios que forman parte del proceso natural del envejecimiento. A medida que pasan los años, la fibra capilar tiende a volverse más fina, pierde densidad y brillo, y en muchos casos también cambia su textura. A esto se suman factores como la aparición de canas y una mayor sequedad del cuero cabelludo, lo que hace que el pelo luzca diferente a cómo era en etapas anteriores.
Estos cambios influyen en cómo se ven los cortes. Peinados que antes resultaban muy favorables con el tiempo pueden dejar de funcionar, en especial aquellos que son pesados o no tienen forma ocasionando el endurecimiento de las facciones. Gladys Herrera, peluquera, señaló que es importante actualizar los looks y no aferrarse a estilos que ya no acompañan al cabello o a la forma en que nos vemos con los años.
Subrayó que elegir un corte adecuado implica tener en cuenta varias cosas, como por ejemplo el tipo de pelo, la forma del rostro y cómo cuidamos el cabello. Otro factor importante es animarse a los cambios y no quedarse siempre con el mismo estilo por el miedo, ya que variar puede aportar frescura y mejorar la imagen. Herrera destacó que adaptarse a cada etapa permite lograr mejores resultados.
Entre las opciones recomendadas se encuentran los cortes con movimiento, capas suaves y texturas livianas, que ayudan a generar volumen y naturalidad. En los estilos concretos, existen alternativas simples y versátiles como el pixie, que es bien corto; el bob, a la altura de la mandíbula; el long bob, un poco más largo hasta los hombros; y la media melena, que cae justo sobre ellos. También están los cortes en capas, que aportan movimiento; el desmechado, con puntas más livianas; el corte recto, todo al mismo largo; y los estilos con flequillo, que enmarcan el rostro.
En cuanto a los largos, señaló que los cortes cortos aportan frescura y resaltan los rasgos, mientras que el bob y la media melena ofrecen versatilidad. El cabello largo también puede mantenerse, siempre que tenga forma y un buen mantenimiento.
El cuidado capilar también cumple un rol fundamental. Mantener una buena hidratación, usar productos adecuados y reducir el uso de herramientas de calor ayuda a conservar el cabello saludable. Gladys Herrera remarcó que un cabello bien cuidado potencia cualquier estilo.
En definitiva, los cambios en el cabello no deben verse como una limitación, sino como una oportunidad para renovar la imagen personal. Adaptar el corte y animarse a variar permite acompañar el paso del tiempo con naturalidad, estilo y confianza.


