Reducir el riesgo de enfermedades cardíacas desde edades tempranas es posible mediante hábitos sostenidos en la vida diaria.
La doctora Gladys Bogado de Atobe detalla cuáles son las prácticas clave y cómo incorporarlas de forma progresiva a la rutina cotidiana.
La recomendación principal es iniciar con cambios sencillos en el estilo de vida. Entre los aspectos más importantes se encuentra respetar las horas de descanso, ya que el sueño cumple un papel clave en el funcionamiento del organismo. Dormir bien permite que el cuerpo se recupere del desgaste diario y ayuda a mantener un equilibrio adecuado en el sistema cardiovascular.
La alimentación también es un factor central en la prevención. La profesional aconsejó optar por una dieta equilibrada y dedicar tiempo a las comidas, evitando hacerlo de manera apresurada o mientras se utilizan dispositivos electrónicos. “Desayunar o almorzar en un ambiente tranquilo permite una mejor digestión y favorece hábitos más saludables”, agregó.
Otro punto fundamental es la actividad física, aunque muchas personas jóvenes suelen dejarla de lado por las obligaciones laborales o académicas, los especialistas recuerdan que cualquier tipo de movimiento es beneficioso para el cuerpo. No necesariamente debe tratarse de entrenamientos en un gimnasio; caminar, realizar actividades recreativas o incorporar movimientos durante la rutina diaria también contribuye al cuidado del corazón.
Además, Bogado recomendó evitar el consumo excesivo de sustancias que pueden afectar la salud cardiovascular. Entre ellas se encuentran las bebidas energizantes, el alcohol o el uso de dispositivos como los cigarrillos electrónicos o vapes. Si bien algunos de estos productos suelen formar parte de la vida social de los jóvenes, los especialistas advierten que su consumo debe ser moderado para evitar efectos negativos a largo plazo.
El uso prolongado de pantallas, especialmente durante la noche, es otro hábito que puede interferir con la salud, permanecer conectado al celular o a otros dispositivos hasta altas horas dificulta el descanso adecuado e incluso puede generar estrés por la exposición constante a mensajes, noticias o redes sociales. Por este motivo, la cardióloga recomendó reducir el uso de pantallas antes de dormir y crear un ambiente propicio para el descanso.
La especialista reflexionó que el cuidado del corazón comienza con la incorporación de hábitos saludables desde la juventud. Por eso, mantener una alimentación equilibrada, dormir bien, realizar actividad física y evitar excesos son medidas clave para prevenir problemas en el futuro.
En ese sentido, la profesional subrayó que la prevención es la herramienta más eficaz y adoptar un estilo de vida saludable desde joven permite reducir significativamente el riesgo de enfermedades cardíacas y contribuir a una mejor calidad de vida a largo plazo.


