Al entrar a los 20 años, muchas personas consideran la aparición de las varices o arañitas como un problema muy lejano, sin embargo, los especialistas en el cuidados del sistema venoso advierten sobre el cuidado de la salud venosa. En nuestro país, donde el clima cálido y húmedo favorece a la dilatación de las venas, es crucial adoptar hábitos diarios que puedan ayudar a prevenir la pesadez, la hinchazón y retrasar la aparición de várices.
La prevención de la enfermedad venosa, según el doctor César Catana, se basa principalmente en mantener una rutina que favorezca la circulación en las piernas. El funcionamiento adecuado de las venas depende en gran parte del movimiento, ya que los músculos de las pantorrillas actúan como una bomba natural que impulsa la sangre de regreso al corazón, agregó.
Entre las recomendaciones consideradas innegociables dentro de una rutina preventiva está realizar ejercicios de pantorrillas, como elevación de talones y movimientos de flexión y extensión de tobillos varias veces al día.
El uso de ropa cómoda es otro punto importante, especialmente evitar prendas muy ajustadas que comprimen la zona de la cintura o las piernas y mantener la piel hidratada, cuidar la elasticidad de las piernas y conservar un peso saludable también forman parte de las medidas preventivas.
A estas medidas se suman los masajes suaves o el drenaje linfático, que pueden aliviar la hinchazón de piernas y tobillos al mejorar la circulación linfática. El especialista aclaró que el drenaje linfático no elimina las várices ni las arañas vasculares, ya que no corrige la insuficiencia de las válvulas venosas ni cierran las venas dilatadas. Su función principal es reducir la retención de líquidos y generar una sensación de ligereza en las piernas.
Adoptar hábitos de cuidado desde edades tempranas puede ayudar a retrasar la aparición de la enfermedad venosa, reducir la sensación de pesadez en las piernas y favorecer una mejor circulación a lo largo del tiempo.


