La actividad física es un pilar para la salud cardiovascular. Sin embargo, cuando se practica de forma brusca, sin preparación ni adaptación progresiva, puede generar sobrecarga en el organismo. La cardióloga Gladys Bogado de Atobe advierte sobre los riesgos del ejercicio intenso en personas sedentarias.
La especialista explicó que incluso en personas jóvenes el ejercicio cumple un doble papel en el organismo. Mientras una práctica constante fortalece el sistema cardiovascular, realizar esfuerzos intensos sin un proceso previo de adaptación puede generar sobrecarga para el corazón.
Entre las situaciones más frecuentes, mencionó a personas que durante la semana llevan una vida sedentaria y, de manera repentina, participan en varias horas de actividad física intensa o en competencias exigentes como triatlones u otras pruebas de resistencia, o incluso el fútbol con los amigos. En estos casos, el organismo no está preparado para enfrentar ese nivel de esfuerzo.
Además del impacto cardiovascular, el ejercicio excesivo también puede provocar lesiones musculares y otros problemas derivados del sobreesfuerzo. Por ello, la especialista recomienda iniciar cualquier rutina de actividad física de forma progresiva y permitir que el cuerpo se adapte gradualmente a las exigencias del entrenamiento.
Bogado subrayó que evitar largos períodos de inactividad seguidos de esfuerzos extremos es fundamental para que el ejercicio cumpla su función preventiva y contribuya al cuidado del corazón a largo plazo.


