La entrenadora profesional Jessica Arias analizó los errores más frecuentes y explicó por qué el crecimiento corporal debe responder a criterios técnicos y de salud.
Entrenar sin una estructura definida puede generar algún beneficio inicial, pero los resultados suelen ser desordenados y difíciles de medir. La entrenadora Jessica Arias señaló que cuando no existe una planificación clara el proceso se vuelve lento y poco efectivo, además de aumentar el riesgo de ejecutar movimientos incorrectos.
Un plan de entrenamiento permite cuidar la técnica de cada ejercicio y respetar la biomecánica del cuerpo, esto favorece un desarrollo muscular equilibrado y reduce la probabilidad de lesiones. Sin ese enfoque, muchas personas repiten rutinas incompletas o improvisadas que no consideran el funcionamiento integral del organismo.
Uno de los fenómenos más comunes en los gimnasios es la desproporción corporal. Arias indica que muchos usuarios priorizan los músculos que se observan con mayor facilidad frente al espejo, como pecho, hombros o brazos, mientras descuidan grupos fundamentales como las piernas. Esta práctica suele surgir cuando se copian rutinas sin asesoramiento profesional, lo que deriva en un cuerpo con desarrollo desigual y mayores tensiones en la estructura corporal.
El aumento de masa muscular se considera positivo cuando mantiene la funcionalidad del cuerpo y respeta su equilibrio. Arias indicó que el problema aparece cuando ese crecimiento provoca pérdida de movilidad, desbalances entre grupos musculares o dificultades en los movimientos cotidianos. Cuando el torso se desarrolla demasiado en relación con las piernas, por ejemplo, aumenta la sobrecarga en la zona lumbar.
Uno de los errores más repetidos en el gimnasio es aumentar las cargas sin respetar los tiempos de adaptación del cuerpo. Arias advirtió que cuando se prioriza levantar más peso sin cuidar la técnica aparecen lesiones articulares y tendinosas. Entre las afecciones más habituales mencionó la tendinitis del manguito rotador, la tendinitis rotuliana, lesiones en el tendón de Aquiles y problemas lumbares asociados a sobrecargas.
Sobre el uso de sustancias para acelerar el crecimiento muscular, señaló que cualquier compuesto destinado a aumentar la masa corporal debe contar con control médico, análisis de sangre, evaluaciones cardiovasculares y monitoreo hepático. Sin estos controles, el organismo puede enfrentar consecuencias que van mucho más allá del rendimiento físico.
La entrenadora remarcó que la simetría muscular cumple una función esencial para proteger el sistema musculoesquelético. Cuando el cuerpo se desarrolla de forma equilibrada, los músculos sostienen tendones y articulaciones. Si existen grandes diferencias entre distintos grupos musculares, el organismo compensa con sobrecargas que con el tiempo pueden derivar en dolores crónicos o problemas posturales.
Entrenar solo para aumentar volumen puede generar resultados visuales rápidos, pero sin una base sólida. Por ello recomendó adoptar un enfoque integral que combine técnica, planificación y progresión, con el objetivo de construir un cuerpo fuerte, funcional y sostenible a lo largo del tiempo.


