En los últimos años se volvió muy popular la idea de que despertarse a las cinco de la mañana es una clave para alcanzar el éxito personal y profesional. Esta práctica, conocida como el “club de las 5 am”, es comenzar el día muy temprano para dedicar las primeras horas a actividades como el ejercicio, la lectura, la planificación o la meditación. Sin embargo, especialistas advierten que esta rutina no necesariamente funciona para todas las personas.
La tendencia se difundió por todas partes a través de libros de desarrollo personal, conferencias motivacionales y redes sociales, donde muchos emprendedores e influencers comparten sus rutinas matutinas como parte de un estilo de vida con disciplina y muy productiva. Porque madrugar permitiría aprovechar mejor el tiempo, mejorar la concentración y empezar el día con mayor frescura.
No obstante, expertos en salud del sueño señalan que la eficacia de este hábito depende en gran medida del ritmo biológico de cada uno. Las personas poseen distintos cronotipos, es decir, predisposiciones naturales que determinan si alguien funciona mejor por la mañana o en horarios más tarde. Forzar un horario de despertar muy temprano, cuando no coincide con ese ritmo interno, puede generar fatiga, irritabilidad y dificultades para mantener la concentración.
Además, los especialistas subrayan que reducir las horas de descanso para cumplir con estas rutinas puede afectar el bienestar general. Dormir menos de lo necesario impacta en la memoria, el estado de ánimo y la capacidad de rendimiento durante el día.
Por este motivo, los profesionales recomiendan priorizar un descanso adecuado y mantener horarios de sueño regulares. Más que levantarse a una hora específica, lo importante es dormir lo suficiente y organizar las actividades diarias de acuerdo con las necesidades y características de cada persona. De esta manera, el éxito de una rutina no dependería tanto de madrugar, sino de encontrar un equilibrio que favorezca la salud y la productividad.


