En una sociedad donde el consumo constante forma parte de la vida cotidiana, el minimalismo se presenta como un movimiento que propone vivir con menos y enfocarse en lo realmente necesario. Para el especialista en diseño de interiores Carlos Negrette, esta corriente no solo se refleja en la estética de los espacios, sino también en una forma de vida que busca mayor orden, practicidad y bienestar.
El profesional explicó que el minimalismo comenzó a desarrollarse en los años 60 y 70 en los países más industrializados y llegó con mayor fuerza a Latinoamérica durante las décadas de 1980 y 1990. Su origen estuvo relacionado con un estilo de vida cada vez más ocupado, en el que las personas disponían de menos tiempo para mantener el orden dentro de sus hogares.
Ante esta realidad surgió la necesidad de crear espacios más prácticos y funcionales, lo que llevó a la incorporación de muebles sencillos y de uso cotidiano que facilitaran la organización de la vida diaria.
Negrette señaló que el minimalismo también se vincula con una reacción frente a una sociedad marcada por el consumo. Durante mucho tiempo se instaló la idea de que comprar más cosas como electrodomésticos, muebles o utensilios podía facilitar la vida cotidiana. Sin embargo, muchas personas comenzaron a notar que la acumulación de objetos generaba más desorden que comodidad.
El minimalismo propone quedarse únicamente con aquello que realmente es útil. “Tener menos no significa no tener comodidades, sino tener lo que realmente necesitamos”, afirmó. Quienes adoptan este estilo buscan crear espacios que transmitan paz, orden y armonía dentro del hogar. El objetivo es encontrar un equilibrio entre funcionalidad, orden y estilo personal.
Aunque muchas personas asocian el minimalismo con ambientes fríos o demasiado simples, el especialista aclaró que el estilo puede adaptarse a diferentes necesidades y gustos. Para evitar que los espacios se vean vacíos, recomendó incorporar textiles y luces cálidas que aporten una sensación más acogedora.
Destacó que uno de los errores más comunes es pensar que el minimalismo debe aplicarse de forma rígida. En realidad, se trata de una disciplina que ayuda a organizar mejor los espacios y mejorar la calidad de vida.
Para quienes desean comenzar a adoptar este estilo, Negrette recomendó desprenderse de los objetos que no se hayan utilizado durante más de un año y priorizar aquello que realmente cumple una función en la vida diaria. De esta forma, el minimalismo se presenta como una alternativa para vivir con mayor orden y equilibrio en una sociedad cada vez más consumista.


