El síndrome de ovario poliquístico se caracteriza por alteraciones hormonales y metabólicas que afectan el equilibrio del organismo femenino. El cuadro suele estar relacionado con la resistencia a la insulina, factores hormonales y metabólicos que influyen en las manifestaciones que presentan las pacientes y en la planificación del tratamiento, dijo el ginecólogo César Rolón.
El aumento de andrógenos, la hormona masculina, da lugar a lo que se conoce como hiperandrogenismo, entre sus características más frecuentes se encuentra el crecimiento de vello en el rostro y en distintas zonas del cuerpo. También puede presentarse acné y adelgazamiento del cabello. Estos signos pueden variar en intensidad según cada caso y forman parte de los criterios clínicos que el especialista evalúa durante la consulta.
El tratamiento del síndrome es multidisciplinario y requiere una evaluación previa. A partir de allí, el abordaje contempla control médico periódico, orientación nutricional y la incorporación de actividad física. En algunos casos se indican medicamentos orales, como anticonceptivos, con el objetivo de regular el ciclo menstrual y disminuir los niveles elevados de andrógenos.
Dentro del esquema terapéutico, la metformina cumple una función específica cuando se detecta resistencia a la insulina, según el profesional este medicamento ayuda a disminuir los niveles de glucosa en sangre y contribuye al control metabólico.


