El síndrome de ovario poliquístico puede manifestarse en el ciclo de la mujer con irregularidades menstruales y, en algunos casos, dolor pélvico intenso. Para abordar el síndrome se requiere un tratamiento multidisciplinario que combine controles médicos, cambios en el estilo de vida y medicación específica, explicó el médico ginecólogo César Rolón.
El síndrome en las mujeres es un conjunto de signos y síntomas que constituyen un trastorno hormonal y metabólico que afecta principalmente a mujeres en edad reproductiva, es decir, desde el inicio de la menstruación hasta la menopausia.
Entre sus signos principales se encuentran la elevación de andrógenos, que son hormonas presentes tanto en hombres como en mujeres, pero que en este caso se encuentran en niveles superiores a lo habitual,
la irregularidad de los períodos menstruales y la presencia de múltiples folículos que no se rompen como ocurre en un ciclo normal, y donde las pacientes pueden presentar menstruaciones irregulares o amenorreas, explicó el profesional, que es la ausencia de menstruación por más de tres meses, y cuando finalmente se produce la menstruación puede presentarse en forma abundante.
El dolor menstrual puede aparecer y la falta de ruptura de los folículos puede generar un estado inflamatorio a nivel pélvico, lo que provoca dolor persistente hasta que la menstruación se produce en casos en que hay dolor intenso. “Pero también es necesario descartar otras posibles causas”, dijo el especialista.
En el tratamiento, los anticonceptivos orales cumplen una función específica; algunos contienen acetato de ciproterona, un componente que ayuda a disminuir los niveles elevados de andrógenos. “Al reducir estas hormonas, se busca regularizar el ciclo menstrual y disminuir los signos y síntomas asociados al síndrome”, mencionó César Rolón.


