El bruxismo es un movimiento repetitivo de los músculos de la masticación que implica apretar o rechinar los dientes, este movimiento de la mandíbula puede presentarse durante el sueño o el estado de vigilia, por la noche o durante las horas de sueño y está asociado a la psicología, siendo el estrés, la ansiedad o la tensión los principales causantes, explicó la psicóloga Noelia Castillo.
Las manifestaciones de esta condición pueden incluir ruido dental, desgaste leve de las piezas dentales, dolor mandibular y, en algunos casos, cefaleas. Noelia Castillo, profesional de la salud mental mencionó que el bruxismo no se considera un trastorno en sí mismo, sino una actividad muscular que adquiere relevancia clínica cuando produce consecuencias como dolor, disfunción mandibular, fracturas dentarias o alteraciones del sueño.
En adultos, el bruxismo tiende a asociarse con factores psicosociales, y las causas más comunes son el estrés y la ansiedad, una activación fisiológica elevada vinculada a trastornos del sueño, factores genéticos, como consumo de estimulantes como la cafeína y ciertos medicamentos, incluidos algunos antidepresivos.
Desde la psicología, Castillo expresó que también se asocia a estrés crónico, dificultades en la regulación emocional y rasgos de personalidad como alta exigencia o perfeccionismo, además de estados de hiperactivación del sistema nervioso. El bruxismo en el estado de vigilia durante el sueño suele relacionarse con tensión emocional y hábitos de apretamiento inconsciente.
La especialista recomendó buscar siempre una valoración odontológica para detectar desgaste, alteraciones en la mordida o dolor mandibular, y una evaluación médica ante sospecha de trastornos del sueño, además de una evaluación psicológica para explorar niveles de estrés, ansiedad, regulación emocional y contexto psicosocial, para incluir técnicas de manejo del estrés, entrenamiento en regulación emocional, terapias conductuales y ejercicios de relajación muscular, con el objetivo es disminuir los factores de tensión y fortalecer los recursos de autorregulación.
El bruxismo es una condición multifactorial, que no siempre constituye un trastorno y que su abordaje requiere la participación coordinada de distintas disciplinas médicas, especialmente cuando existen factores emocionales involucrados. Por mucho tiempo esta condición fue vista más como un mal hábito y no como una cuestión involuntaria, hoy y gracias a los estudios de psicología podemos saber que son circunstancias tratables y por sobre todo involuntarias que desgastan y maltratan las horas de sueño de las personas.



