La caída del cabello es una de las consultas más frecuentes en los últimos tiempos en dermatología y puede afectar tanto a hombres como a mujeres en diferentes etapas de la vida. Si bien en muchos casos responde a factores hereditarios, también puede estar vinculada a infecciones virales recientes, desequilibrios nutricionales, estrés y el uso inadecuado de productos químicos. La dermatóloga Olga Almada explicó la importancia de reconocer las señales de alerta y acudir a consulta.
La especialista Olga Almada destacó que, a nivel mundial, la causa más común de caída del cabello en ambos sexos sigue siendo la alopecia androgenética, de origen genético. No obstante, en Paraguay se registra un aumento considerable de casos asociados a procesos infecciosos, especialmente luego de enfermedades virales como dengue, chikungunya, covid-19 y otras arbovirosis.
Asimismo, Almada señaló que existen ciertos signos que deben motivar una consulta médica inmediata, por ejemplo, cuando la caída se prolonga por varios meses aparece de forma repentina e intensa, deja zonas con menor densidad o áreas despobladas, o se acompaña de síntomas como picazón, dolor, ardor o descamación. Estos síntomas pueden estar relacionados con patologías del cuero cabelludo que requieren una consulta con un profesional para evitar un daño mayor.
La alimentación cumple un rol esencial en la salud capilar, una dieta deficiente en proteínas, impacta directamente en la piel y otras partes, entre ellas el cabello. Recordando que los pelos forman parte de la piel, una nutrición inadecuada significa debilitamiento y mayor caída. En este sentido, la especialista remarcó la importancia de mantener una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras, proteínas de calidad y una adecuada hidratación.
Por otro lado, el uso excesivo de productos químicos, como tinturas, alisados, decoloraciones y tratamientos agresivos, puede afectar tanto la fibra capilar como el cuero cabelludo. Estos procedimientos, cuando no se realizan de forma controlada, provocan irritación, fragilidad, quiebre del pelo y, en algunos casos, inflamación del cuero cabelludo, lo que favorece la pérdida capilar.
La dermatóloga dijo que no existe un tratamiento único para todos los casos de caída del cabello, ya que cada paciente presenta una causa distinta. Por eso, el abordaje debe ser individual y dirigido específicamente al origen del problema. En muchos casos, una adecuada nutrición, acompañada de suplementación vitamínica bajo indicación médica, permite mejorar notablemente la calidad y cantidad del cabello.
Para finalizar, la especialista recomendó incorporar hábitos saludables que ayuden al cuidado integral del pelo, como mantener una alimentación balanceada, evitar el uso frecuente de químicos agresivos, utilizar productos de higiene capilar de buena calidad y cumplir con los controles dermatológicos. Estas prácticas ayudan a cuidar la salud capilar, fortalecer el cabello y reducir el impacto de los factores que favorecen su caída.


